La muerte en forma trágica de cinco niños en menos de dos semanas, a manos de quienes estarían llamados a protegerlos, ha provocado una consternación generalizada y coloca en primer plano el tema de la salud mental en República Dominicana situado, según estudios, entre los países con mayor carga en trastornos mentales.
Los casos recientes de crueldad infantil son estremecedores porque no hay manera de que se pueda asimilar que una madre se envenene y haga lo mismo con sus tres niños “para no dejarlos solos” en este mundo, como ocurrió el pasado domingo en el Ensanche Isabelita de Santo Domingo Este, mismo día que en Los Guandules del Distrito Nacional un hombre, “por voluntad de Dios” como declaró, asfixió a su hijo de un año y ocho meses. Antes, el 7 de agosto, una menor de 7 años murió por el maltrato físico que le infirió una pareja a la que había sido entregada.
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Son hechos que inmediatamente remiten a la desatención de la salud mental y empieza la rasgadura de vestiduras y también el llamado de atención de la sociedad sobre un tema que se mira de soslayo, casi con indiferencia.
Recientemente, con el fallecimiento en el vacacional de Haina de Ellen Frances Hulett, ciudadana estadounidense con trastornos mentales que no recibió asistencia médica, se generó revuelo en la opinión pública y se dijo lo que se repite ahora: la salud mental es históricamente marginada del sistema de salud, con una inversión presupuestaria inferior al 1% y una grave escasez de personal capacitado.
En los hospitales del Estado la cantidad de sicólogos, siquiatras y terapeutas es ínfima, mientras que las aseguradoras no cubren casi ningún tipo de atención siquiátrica o sicológica, como tampoco los medicamentos básicos para problemas de depresión.
Los problemas de salud mental que padece la población están documentados en estudios de organismos competentes y, a juzgar por las recomendaciones que surgen de distintos ámbitos especializados, estamos ante una bomba de tiempo cuyos primeros estallidos presagian situaciones más horrorosas.
Los que están en posibilidad de tomar decisiones tienen que enfrentar esta situación antes de que sea demasiado tarde.
fuenteelcaribe.com














