El exjugador y entrenador asistente de la NBA, Damon Jones, se declaró culpable este martes en un tribunal federal de Brooklyn, convirtiéndose en el primer implicado en admitir su responsabilidad dentro de una amplia operación contra apuestas ilegales que involucra a más de 30 personas.
Jones, de 49 años, aceptó un cargo por conspiración para cometer fraude electrónico, tras reconocer que utilizó información privilegiada obtenida durante su etapa como jugador para beneficiar apuestas deportivas. La investigación federal sostiene que la red operó entre diciembre de 2022 y marzo de 2024.
El exjugador admitió haber compartido datos no públicos sobre lesiones de figuras clave de la NBA, lo que permitía a apostadores anticipar resultados o rendimientos de jugadores. Entre los nombres mencionados por la fiscalía figuran LeBron James y Anthony Davis, cuya condición física habría sido utilizada como ventaja indebida.
Trama de apuestas y fraude
De acuerdo con los fiscales, Jones vendía o intentaba vender información confidencial a apostadores, violando tanto el código de conducta de la NBA como los términos de las plataformas de apuestas. Durante su declaración, el exjugador ofreció disculpas públicas a la liga, su familia y el tribunal.
El caso forma parte de una operación mayor que también incluye acusaciones contra otras figuras del baloncesto, como Terry Rozier y Chauncey Billups, aunque hasta el momento ninguno ha aceptado culpabilidad.
Póker amañado y redes ilegales
Además del fraude en apuestas, la fiscalía señala que Jones participó en partidas de póker amañadas diseñadas para estafar a jugadores. Estas incluían dispositivos como cámaras ocultas, máquinas manipuladas e incluso tecnología avanzada integrada en las mesas.
Según documentos judiciales, Jones recibía pagos por participar en estas partidas y colaborar en el esquema. En uno de los casos, obtuvo 2,500 dólares por su participación en un juego en los Hamptons.
Posibles consecuencias legales
Jones recibirá tendencia el próximo 6 de enero por la jueza LaShann DeArcy Hall. Las guías federales establecen una pena estimada de entre 21 y 27 meses de prisión, además de una multa de 35,000 dólares.
Como parte de las condiciones de su libertad bajo fianza, tiene prohibido apostar, mantener contacto con figuras del crimen organizado y realizar transferencias bancarias superiores a 10,000 dólares sin autorización judicial.














