Familias impactadas piden ayuda social del Gobierno. Temen que las lluvias traigan brotes de enfermedades
Con las lluvias y vientos del huracán Melissa, vino también el desaliento de cientos de familias que hoy no tienen una cama seca donde dormir ni un techo seguro donde resguardarse.
“Yo tenía a la niña durmiendo encima de mí y ella fue que me despertó, me dijo papi, agua. Cuando yo vi la hora de la verdad tuve que amarrarme a mis dos hijos, y pasar por encima de esa construcción, subirme por ese callejón con ellos amarrados, y para venir a sacar el otro, me tiré ahí y la cañada me iba a llevar”, narra Rufino Osorio, residente en Villa Marina, en el kilómetro 9 de la autopista Duarte, Distrito Nacional.
Mostrando el único abrigo que pudo salvar de las escorrentías, dijo: “Aquí lo perdimos todo, a mí me queda un pantalón y un poloché. No sabemos lo que vamos a hacer, yo mismo no sé lo que voy hacer”, expresa.
Las aguas de Melissa también afectaron la motocicleta en la que se gana el sustento de su familia. “Mi motor se dañó con el agua y ya no tengo la forma de buscarle el pan a mis hijos”, agrega.

Cientos de familias perdieron sus ajuares en sectores impactados por las lluvias
De acuerdo con la dirigente comunitaria Marcelina Féliz, hasta ayer se trabajaba en un levantamiento para cuantificar las familias que resultaron impactadas en el sector Villa Marina por los efectos de la tormenta. No obstante estima que el número podría superar el centenar de hogares. “Muchas casas inundadas, muchas personas en las calles sin tener donde dormir. Yo pido a la Caasd, al Gobierno, que nos den auxilio, porque esta cañada es lo que más nos afecta”, precisa.
Preocupa posibles brotes tras lluvias
Los residentes de esta localidad temen que estas aguas desencadenen brotes de enfermedades y aumenten el riesgo de contraer dengue o malaria.
El mismo temor asalta a los moradores de La 800, en Los Ríos, Distrito Nacional, donde la crecida de la cañada que lleva este mismo nombre es el dolor de cabeza de cientos de familias en esta localidad.
“Hasta que no pase una tragedia grande que lamentar, no le van a hacer caso a uno”, advierte el joven Rafael Reyes, quien ha sido testigo de varios desbordamientos en los últimos años.
Además de riesgo de inundaciones esta cañada también representa un foco de contaminación y una incubadora de enfermedades debido a que en esta descargan las aguas residuales de una parte de la vecindad. Además es el vertedero más cercano de los vecinos más inconscientes.

En condiciones similares, residentes de La Lila, en Los Tres Brazos, y en El Dique, Ensanche Ozama, en Santo Domingo Este, expresaron que afortunadamente en estas localidades no se han reportado víctimas mortales a causa de las lluvias. Sin embargo manifestaron su disgusto con el Gobierno central. Afirman que pese a estar calificadas como zonas vulnerables ninguna entidad gubernamental los ha visitado en los últimos días.
En el caso particular de La Lila, los comunitarios denunciaron que las lluvias han evidenciado el abandono de las autoridades. “Aquí no tenemos calles, estamos abandonados en este sector. Todo está inundado, estamos huérfanos. Recientemente nos hicieron un puentecito y esta es la hora en que todavía ese puente no lo han terminado”, expresó Bolívar Medina, miembro de Junta de Vecinos Orlando Martínez.
Como consecuencia de las abundantes lluvias, en el sector El Caliche de Los Ríos, Distrito Nacional, varios inquilinos y propietarios se vieron en la necesidad de dejar sus casas provisionalmente para salvaguardar su vida. No obstante, cuentan que las pérdidas en enseres y electrodomésticos arrastrados por las aguas son significativas.
“En mi casa se me ahogó todo. Yo fui a trabajar porque soy sereno y cuando llegué a mi casa a acostarme veo que se me ahogó todo, un plasma, mi cama, todo. Aquí disque arreglaron esa cañada y todo el tiempo es lo mismo”, manifestó el joven Luis Rosario, residente en El Paseo de La Gracia de Dios, Los Ríos.
Algunos residentes se muestran inconformes con el trabajo de readecuación y canalización de la cañada que atraviesa el sector, obra que fue realizada por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo hace casi dos años.
Caasd intervendrá la cañada de El Caliche
Rafael Rodríguez, presidente de la Junta de Vecinos Fuerza y Unión El Caliche de Los Ríos, Distrito Nacional, atribuye gran parte del problema a los altos volúmenes de sedimentos y basura, sumados a la gran cantidad de agua que se vierte desde otros sectores en este cuerpo de agua.
No obstante, informó que la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) realiza aprestos para en los próximos días iniciar la segunda etapa de readecuación de la cañada.
“Incluso ya se tasaron 79 viviendas que se van (serán demolidas), y en la próxima semana se les va a empezar a pagar a los propietarios para comenzar la demolición para continuar con este trabajo” explicó.














