Sacerdotes, campesinos, ambientalistas y cientos de ciudadanos marcharon en Santiago para exigir que la Cordillera Septentrional sea declarada libre de explotación minera y patrimonio natural nacional.
La movilización recorrió varias calles de la ciudad bajo la consigna de defensa del agua y los recursos naturales.
Durante la protesta, el padre Ramón “Nino” Ramos aseguró que las comunidades han perdido la tranquilidad ante la amenaza minera y afirmó que continuarán firmes hasta lograr la protección definitiva de la cordillera.









“Sin agua no hay vida… estamos abiertos al diálogo, pero firmes en nuestra decisión: agua sí, oro no”, expresó el religioso.
El padre Rogelio Cruz también advirtió que “solo el pueblo salva la cordillera”, mientras organizaciones ecológicas rechazaron el discurso de una supuesta “minería sostenible”.
Los manifestantes exigieron al presidente Luis Abinader eliminar las concesiones mineras y garantizar protección definitiva para las montañas del Cibao.
La protesta estuvo acompañada por un amplio contingente policial y agentes de la DIGESETT.














