El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que Israel y el Líbano acordaron un cese al fuego tras más de seis semanas de intensos enfrentamientos en el sur del país árabe.
Según el mandatario, la tregua comenzará «de inmediato», específicamente a las 5:00 p.m. (EST) de este jueves, y tendrá una duración inicial de diez días, con el objetivo de abrir espacio a negociaciones que permitan avanzar hacia una paz duradera.
El acuerdo, según Trump, se alcanzó tras conversaciones directas en Washington, en las que participaron el presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
«Acabo de tener excelentes conversaciones con el respetado presidente Joseph Aoun, de Líbano, y el primer ministro Bibi Netanyahu, de Israel. Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, comenzarán formalmente un cese el fuego», escribió Trump en Truth Social.

Un conflicto que deja miles de víctimas
El alto el fuego llegaría tras semanas de bombardeos israelíes contra el sur del Líbano, en el marco de su enfrentamiento con el grupo Hezbolá. Los ataques suman miles de muertos y heridos, además de provocar el desplazamiento de cientos de miles de personas en distintas zonas del país.
Desde Israel, el objetivo declarado es establecer una “zona de seguridad” en territorio libanés para proteger su frontera norte, una estrategia que ha intensificado la presión sobre la población civil.
Hezbolá mantiene tensión
No obstante, a pesar del anuncio, la estabilidad del alto el fuego es incierta. Hezbolá ha rechazado públicamente el acuerdo, asegurando que no se siente obligado a respetar las decisiones tomadas entre Beirut y Tel Aviv. Este rechazo introduce un factor de riesgo significativo, ya que el grupo mantiene presencia militar activa en la zona y ha sido uno de los principales actores del conflicto.
Mientras tanto, Washington ha instruido a figuras clave como Marco Rubio y JD Vance para continuar las gestiones diplomáticas.
El cese al fuego representa un respiro temporal en una región altamente volátil, pero su sostenibilidad dependerá de la capacidad de las partes de avanzar hacia un acuerdo más amplio.














