Una nueva declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado inquietud internacional tras asegurar que su país atacó una “zona de muelles” utilizada, según dijo, para cargar barcos con drogas.
Aunque el mandatario no mencionó explícitamente a Venezuela, varios medios interpretan que la referencia apunta al país suramericano.
Trump hizo el comentario durante un encuentro con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida. Allí habló de una “gran explosión” y de un “golpe muy duro” contra instalaciones portuarias, sin aportar pruebas ni detalles verificables sobre la operación.
Declaraciones sin confirmación oficial
De acuerdo con el mandatario, el supuesto ataque ocurrió tras decomisos de embarcaciones en el Caribe. “Golpeamos todos los barcos, y ahora golpeamos la zona”, insistió.
Sin embargo, el Pentágono no respondió a solicitudes de comentarios, y Casa Blanca evitó respaldar públicamente la afirmación.
Hasta el momento, el Gobierno de Venezuela, encabezado por Nicolás Maduro, no ha confirmado ningún ataque en su territorio.
La falta de información oficial impide establecer si se trató de una operación real, una referencia a acciones pasadas o una exageración retórica.
Contexto: Caribe, narcotráfico y energía
Desde septiembre, Estados Unidos mantiene un amplio despliegue militar en el Caribe, inicialmente justificado como parte del combate al narcotráfico. Washington ha responsabilizado al Gobierno venezolano sin presentar pruebas públicas, mientras Caracas denuncia una escalada con fines energéticos.
En semanas recientes, EE. UU. incautó al menos dos buques petroleros vinculados a Venezuela, acciones calificadas por ese país como “piratería”.
Las declaraciones de Trump se producen en ese clima de tensión, pero, sin confirmación independiente, permanecen en el terreno de la controversia política y diplomática.














