La experiencia adquirida por los equipos dominicanos de búsqueda y rescate tras el colapso de la discoteca Jet Set está fortaleciendo la respuesta de República Dominicana en Venezuela, donde una brigada nacional participó en el rescate de un joven de 21 años localizado con vida luego de permanecer 106 horas bajo los escombros.
Así lo aseveró este martes el subdirector del Centro de Operaciones de Emergencias, Edwin Olivares, presente en la misión dominicana de rescate en el país suramericano, en conversación este martes con Despierta con CDN, precisando que la localización del joven fue posible mediante equipos tecnológicos de detección de sonido y una cámara especializada introducida entre los restos de la estructura colapsada.
Jet Set dejó equipos, protocolos y lecciones operativas
Olivares sostuvo que la emergencia de Jet Set obligó a revisar los protocolos de respuesta urbana, reforzar el entrenamiento y acelerar la adquisición de tecnología que antes no estaba disponible para los equipos dominicanos.
Entre los recursos incorporados mencionó dispositivos de detección acústica, radares y cámaras de búsqueda, herramientas que permiten identificar posibles señales de vida bajo estructuras colapsadas sin exponer de inmediato a rescatistas ni víctimas a movimientos peligrosos de los escombros.
“Después del caso Jet Set surgieron muchas lecciones aprendidas”, afirmó el funcionario, al destacar que el reequipamiento y la actualización de los protocolos de activación permitieron movilizar una avanzada dominicana hacia Venezuela en menos de ocho horas.
La experiencia también fortaleció la logística de despliegue. El reto, aseguró Olivares, no consiste únicamente en enviar rescatistas a un país afectado por una catástrofe, sino en trasladar personal, equipos y suministros sin descuidar la capacidad de respuesta que debe mantenerse disponible en República Dominicana.
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Detalló el subdirector del COE que el equipo dominicano recibió la asignación de revisar una zona del condominio destruido. Durante la inspección, los rescatistas detectaron sonidos que podían corresponder a una persona atrapada y activaron los protocolos para confirmar el hallazgo.
La cámara especializada permitió ubicar al joven y establecer contacto con él. A partir de ese momento comenzó una fase decisiva: mantenerlo consciente, reducir el pánico, evaluar sus condiciones médicas y diseñar una extracción que no provocara nuevos desplazamientos en la estructura.
Olivares explicó que los rescatistas iniciaron conversaciones motivacionales con la víctima para reforzar su estado emocional mientras se coordinaba la operación. Luego, brigadas de Ecuador y Venezuela se sumaron al proceso para ampliar la capacidad técnica y médica en el lugar.
El rescate se produjo cuando ya habían transcurrido más de cuatro días desde el terremoto, un periodo en el que disminuyen de forma importante las probabilidades de hallar sobrevivientes. Sin embargo, el caso confirmó que las búsquedas deben mantenerse mientras existan señales de vida.
«los primeros en llegar, los últimos en salir”
República Dominicana mantiene 22 rescatistas desplegados en Venezuela, donde continúan las labores de búsqueda, localización y asistencia en las zonas devastadas por los sismos.
El subdirector del COE afirmó que la instrucción es mantener el apoyo mientras sea necesario y resaltó que la misión dominicana combina experiencia operativa, tecnología, coordinación internacional y acompañamiento humano a las víctimas.
“La experiencia nos ha enseñado que no basta con tener equipos. Hay que tener protocolos, logística, personal entrenado y capacidad para trabajar de forma coordinada”, expresó.
Para los rescatistas dominicanos, Venezuela representa una operación internacional de alta complejidad, pero también la demostración de cómo una tragedia nacional puede traducirse en capacidades que hoy ayudan a salvar vidas fuera del país.














