Santo Domingo.-Mario José Redondo Llenas enfrentó este martes a la prensa a las puertas del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo-Hombres, minutos después de recuperar su libertad tras cumplir 30 años de condena por el homicidio de su primo, el niño José Rafael Llenas Aybar. Sin planes elaborados, sin respuestas sobre el crimen y con una sola frase como proyecto de vida: “Un día a la vez”.
El momento de mayor tensión llegó cuando los periodistas le preguntaron directamente si el móvil del crimen fue económico o si tuvo algún vínculo con ritos satánicos, versión que circuló durante años en la opinión pública. Redondo Llenas no respondió ninguna de las dos hipótesis. “Esa pregunta a mí me la han hecho 500 veces”, dijo, y propuso abordarlo en un espacio distinto, con apoyo de profesionales y en condiciones que permitan “una ponderación más profunda”.
Cuando un periodista le preguntó si todos los participantes en el crimen cumplieron condena, la respuesta fue igualmente cerrada: “Yo te respondí lo que yo entiendo debo responder”.
Sin planes, sin figuración
Sobre sus planes para el resto del día y su proyecto de vida, Redondo Llenas fue breve. “Yo no tengo expectativas. Voy a ir un día a la vez, como hice 30 años”, afirmó. Lo que haría en las horas siguientes lo mantendría, dijo, “en la intimidad”. Aclaró además que no es una persona que busca figuración pública. “Yo no soy una persona que, como veo ahora que dicen, busca likes. Ese no es mi estilo”, señaló.
El perdón que pide cada día
Redondo Llenas reiteró su arrepentimiento y reconoció que el daño causado no tiene reparación. “Lo pido honestamente, sabiendo que no hay que dármelo, pero lo pido y lo pido todos los días”, dijo sobre el perdón que solicita a la familia de la víctima. Agregó que la forma en que conduce su vida es el testimonio de lo que siente. “No creo en palabras vanas, en simples poses”, expresó.
Cerró su intervención con una propuesta: que su historia, en sus propias palabras “la historia completa”, pueda ser analizada con apoyo académico e institucional como herramienta de aprendizaje social. “Vamos a tratar a ver qué podemos hacer con mi pequeño aporte”, concluyó.














