Desde la madrugada de este jueves, la onda tropical número 38 comenzó a incidir de manera activa sobre el territorio dominicano, generando abundante nubosidad y lluvias de gran intensidad. El fenómeno ha impactado principalmente a provincias del este, noreste y norte del país, según reportes de organismos de emergencia.
Los aguaceros han sido constantes y en ocasiones torrenciales, con acumulados importantes que elevan el riesgo de crecidas repentinas en ríos y cañadas.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) aumentó en la tarde de este jueves (2:30 p.m.) a nueve provincias y al Distrito Nacional en alerta amarilla y ocho en verde, debido a que el informe del INDOMET, establece que grandes acumulados de lluvias se esperan en algunas localidades de la República Dominicana.
Provincias bajo mayor riesgo
El analista meteorológico Jean Suriel precisa en su pronóstico que las provincias con mayores probabilidades de experimentar inundaciones significativas figuran: La Altagracia, El Seibo, Hato Mayor, San Pedro de Macorís, La Romana, Samaná, Duarte, María Trinidad Sánchez, Espaillat y Puerto Plata. En estas zonas, las lluvias se intensificaron durante la madrugada y se prevé que continúen en las próximas horas.
Las autoridades instaron a los residentes en comunidades vulnerables a mantener precaución y atender las recomendaciones oficiales, especialmente en áreas cercanas a ríos, arroyos y cañadas, donde las crecidas pueden producirse en poco tiempo.
Continuidad de las lluvias
Para este viernes, el pronóstico indica que las lluvias seguirán siendo significativas en gran parte del territorio nacional. Los vientos húmedos aportarán condiciones adicionales para que, tras el mediodía, se incrementen nuevamente los aguaceros con potencial de provocar inundaciones.
El COE llamó a los ciudadanos a mantenerse informados a través de los boletines oficiales y evitar desplazamientos innecesarios en zonas de alto riesgo. Asimismo, recomendó precaución en carreteras y autopistas, debido a la reducción de la visibilidad y la acumulación de agua en vías principales.














