Mientras en Puerto Rico se sufren los estragos de la peor sequía en diez años, y EE.UU. ya está a las puertas del mismo fenómeno, en nuestro país el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) informa que una sequía regional afecta los sistemas productivos de la zona norte y fronteriza
Como ya se prevé que se aproximan meses críticos, es necesario complementar las acciones que pueda desarrollar el Gobierno con iniciativas de prevención. Esto sin cometer el error de otros tiempos, cuando la alarma fue tal que la gente empezó a almacenar agua innecesariamente; contrario a cuando se dice que los embalses están repletos y hay agua suficiente, lo que incentiva el derroche.
La prioridad es que no falte agua para consumo humano, y definir un plan interinstitucional que oriente a la población para economizar y racionar su uso.
Entre las medidas de siempre figuran: racionar la distribución de agua potable, prohibir su uso en lavaderos de autos informales y en piscinas inflables, agilizar la corrección de averías y evitar todo desperdicio. Convendría racionar desde ya el suministro para fines agrícolas, y aunque todavía no estamos en una emergencia, reprogramar los días de servicio para la siembra.
Existe un Gabinete del Agua, pero no estamos persuadidos de que pueda actuar con suficiente dinamismo como para liderar esfuerzos ante los organismos capaces de contribuir a integrar una gestión que reduzca los efectos de la sequía. Todo plan de esta naturaleza debe arrancar desde educar a la ciudadanía y crear conciencia.
También es verdad que se trata de una materia que debiéramos conocer de memoria, pero siempre estamos aprendiendo y sugerimos y repetimos lo mismo para, como Sísifo, volver a empezar.
El tema no es para salir corriendo, pero en Puerto Rico están con el grito al cielo y la CAASD confirma que por la sequía hay problemas serios de agua en la capital y sus alrededores, mientras los ganaderos de la línea noroeste denuncian que lo suyo es severo.
Eso debiera ser suficiente para pedir que la ciudadanía comprenda, administre y racione el agua potable, y que las autoridades hagan su parte.














