El senador del Distrito Nacional por la Fuerza del Pueblo, Omar Fernández, planteó que República Dominicana necesita un Estado más pequeño, eficiente y menos burocrático, al tiempo que defendió una revisión del gasto público antes de considerar nuevas cargas para la población.
Fernández expuso sus posiciones durante el estreno de “En una toma”, el nuevo programa de entrevistas de CDN conducido por los periodistas Julissa Céspedes y Nelson Rodríguez, en el que también abordó temas como las pensiones, los subsidios sociales, Haití, la educación y la seguridad ciudadana; así como su futuro político.
El legislador aseguró que su visión económica parte de eliminar regulaciones y cargas que considera innecesarias y citó entre sus principales batallas la eliminación del impuesto a los anticipos para microempresarios, la supresión del impuesto a las hipotecas y la indexación del impuesto sobre la renta. Fernández sostuvo que esta última debería aplicarse conforme establece la legislación y situó el umbral que reclama en aproximadamente RD$52,000 mensuales.
“Creo que un Estado más pequeño, más eficiente, menos burocrático y que promueva libertad económica, libertades individuales y la defensa de la propiedad privada” permitiría al país avanzar, manifestó.
En claves
- Omar Fernández plantea que antes de una nueva reforma fiscal República Dominicana necesita una reforma del Estado que reduzca burocracia y gasto improductivo.
- Defiende eliminar impuestos y trabas que, a su juicio, perjudican al emprendimiento, la vivienda y la libertad económica.
- Propone ampliar las alternativas de inversión de los fondos de pensiones, incluso hacia instrumentos internacionales, para buscar mejores retornos.
- Plantea mayor firmeza frente al tráfico de indocumentados desde Haití y sanciones severas para funcionarios implicados.
- Afirma que República Dominicana debe preservar su soberanía en sus relaciones con Estados Unidos y prestar atención a las advertencias sobre empresas tecnológicas extranjeras.
- Evita adelantar aspiraciones futuras y asegura que su prioridad actual es cumplir sus cuatro años como senador.
Fernández plantea reformar las AFP y revisar los subsidios

Al abordar el futuro del sistema de pensiones, Fernández advirtió sobre el envejecimiento de la población y la reducción de la natalidad y propuso explorar nuevos instrumentos financieros que permitan obtener mayores rendimientos para los fondos de los trabajadores. Entre las posibilidades mencionó inversiones internacionales y hasta mecanismos mediante los cuales los afiliados pudieran participar en empresas distribuidoras de electricidad, vinculando su rentabilidad a una gestión más eficiente. El senador cifró en cerca de US$2,000 millones el subsidio eléctrico previsto para este año y señaló pérdidas próximas al 40 % en una de las distribuidoras.
Fernández también cuestionó el alcance actual de las ayudas sociales. Según las cifras que presentó durante la entrevista, el sistema oficial identifica aproximadamente 700,000 hogares pobres, mientras el Estado distribuye más de 1.3 millones de tarjetas Supérate. Aclaró que no propone eliminar las ayudas destinadas a quienes realmente las necesitan, pero defendió una mayor focalización y sostuvo que el camino sostenible para salir de la pobreza debe ser el empleo productivo. También afirmó que el sector público tendría unos 800,000 empleados, equivalentes, según su cálculo, a alrededor de uno de cada tres empleos formales del país.
Esa visión sirve de base a una de sus tesis centrales: la próxima gran reforma debería ser estatal antes que fiscal. Fernández argumentó que las reformas difíciles tienen costos políticos y afirmó que un gobernante debe privilegiar los resultados para el país sobre su popularidad. Considera que las decisiones de reducción del gasto improductivo deberían tomarse al comienzo de una administración para dar tiempo a que sus efectos se manifiesten y evitar que la búsqueda de una eventual reelección condicione la gestión.

Haití, soberanía y seguridad entre las prioridades
En materia internacional, Fernández reivindicó la capacidad de autodeterminación de República Dominicana, aunque definió a Estados Unidos como un socio y aliado fundamental. Consultado sobre advertencias estadounidenses relacionadas con empresas tecnológicas chinas y otros proveedores extranjeros, dijo que el Gobierno dominicano debe prestar “suma atención” a cualquier alerta que pueda comprometer sectores estratégicos, los datos de los ciudadanos o la soberanía nacional.
Sobre Haití, reconoció como avances la construcción de la verja fronteriza y las deportaciones, pero consideró insuficientes los resultados obtenidos. Propuso mayores sanciones contra funcionarios públicos vinculados al tráfico de personas, defendió que quienes cometan ese delito queden impedidos de regresar al servicio público y planteó crear por ley un centro de detención en la frontera que permita identificar y documentar a los indocumentados antes de su deportación. Fernández también dijo estar dispuesto a respaldar acciones jurídicas dirigidas a impedir operaciones sobre terrenos fronterizos que puedan afectar la soberanía dominicana.
Dentro de la actual agenda

La conversación también recorrió el Código Penal, el Consejo Nacional de la Magistratura, los llamados intercambios de disparos de la Policía y las denuncias sobre estudiantes haitianos en las escuelas dominicanas. Fernández sostuvo que sus cifras sobre matrícula extranjera proceden del propio Ministerio de Educación y afirmó que entre 2019 y el año escolar 2024-2025 se produjo un incremento de unos 105,000 estudiantes haitianos. En cuanto al Consejo Nacional de la Magistratura, aseguró que no existían decisiones previas sobre los magistrados evaluados y defendió que el proceso produzca un Poder Judicial independiente y próximo a la ciudadanía.
En su dimensión más personal, el senador habló de su matrimonio, su fe, sus hábitos de lectura, sus gustos musicales y su relación familiar. También evitó adelantar una eventual candidatura presidencial. Fernández afirmó que fue elegido senador por cuatro años y que concentrará su tiempo en ejercer esa función, construir consensos desde una oposición que cuenta con solo tres de los 32 senadores y convertirse en un contrapeso efectivo dentro del Congreso. “Elijo 100 % hacer bien mi trabajo, que es lo que tengo hoy”, expresó.














