Una denuncia frecuente y documentada es que la guerra en Ucrania es usada como señuelo y laboratorio de prueba de armas, más de 200 tipos se ha llegado a decir, desde tanques hasta defensa antiaérea y municiones, que se venden “como pan caliente” por su efectividad ya comprobada.
Un deprimente contraste con esa realidad lo estableció el lunes el papa León XIV en un discurso en Roma ante el órgano rector del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, donde denunció: “Los conflictos se ‘alimentan’ con más facilidad de lo que se alimenta a la gente”, lo que indica “un desequilibrio fundamental en las prioridades políticas y morales”.
El santo padre fue contundente en su crítica a las barreras políticas y administrativas que ralentizan la ayuda humanitaria mientras el gasto militar continúa sin trabas.
“Mientras que las formas de ayuda y los proyectos de desarrollo se ven obstaculizados por decisiones políticas complejas e incomprensibles, visiones ideológicas sesgadas y barreras aduaneras impenetrables, las armas no”, señaló.
Una advertencia similar, indicador de que se avanza poco, lanzó hace más de una década el papa Francisco durante una visita al Programa Mundial de Alimentos, organismo gravemente falto de fondos y que clama por más de 10,000 millones de dólares.
Deplorable la vocación bélica y frenética carrera armamentista que agitan a las grandes potencias, mientras el financiamiento de asistencia alimentaria, según un informe reciente del PMA, ha caído de forma drástica en torno a un 59% desde 2022.
Es en un momento así, cuando aumenta la inseguridad alimentaria y mientras a nivel global el gasto armamentístico sobrepasa los dos billones de dólares, cifra que supera en más de diez veces la Ayuda Oficial al Desarrollo, en países que padecen graves hambrunas los gastos militares no han decrecido.
Por los conflictos y guerras en varias regiones del mundo y las crecientes fricciones entre potencias nucleares, apoyamos las críticas del papa a los obstáculos burocráticos que dificultan la entrega de ayuda humanitaria a millones de personas que padecen hambre en el mundo, y concordamos totalmente con su cuestionamiento a la facilidad con la que fluye el comercio internacional de armas.
fuenteelcaribe.com














