En 1796 un médico inglés llamado Edward Jenner inoculó a un niño con pus de viruela vacuna, lo que lo hizo resistente a la viruela humana que en esos tiempos era incurable y hasta mortal.
Así nació el método de inmunización que se conoce comúnmente como vacuna, y que permite, además de salvar vidas, evitar que las personas contraigan enfermedades epidémicas como el sarampión, tuberculosis, tifoidea, poliomielitis, malaria y otras.
Estamos dentro de la Semana Mundial de la Inmunización, que se celebra del 24 al 30 de abril, establecida en 2012 durante la 65ta. Asamblea Mundial de la ONU para resaltar la importancia de las vacunas y contrarrestar campañas antivacunas que, sin fundamentos científicos, comenzaban a crear problemas sanitarios graves que se padecen hasta nuestros días, con el aumento de ciertas patologías que se consideraban casi erradicadas.
El lema para 2026 es “Para cada generación, las vacunas funcionan”, lo cual es una realidad que la historia de la medicina demuestra con la enorme cantidad de vidas que las vacunas han salvado y cómo han mejorado la salud de las poblaciones.
La conmemoración se debe aprovechar para insistir en que las vacunas son compuestos biológicos que contienen virus debilitados de ciertas enfermedades y que, al ser introducidos en la sangre, permiten que el organismo genere anticuerpos que evitan que esas patologías se propaguen por el cuerpo.
El auge de las redes sociales ha permitido que se difundieran campañas contra las vacunas, que han creado enormes problemas en países de Europa y en Estados Unidos, como el aumento del sarampión y de otras enfermedades comunes.
Las estadísticas de República Dominicana son alentadoras en cuanto a que la gente vacuna a sus hijos, aunque creemos que se puede ir más allá, y se debiera comenzar por involucrar más activamente a los padres y tutores, cuya participación es vital.
También consideramos necesario que se tomen ciertas medidas, como campañas de prevención, censos escolares para determinar si los niños tienen todas las vacunas, incluso vacunar en las escuelas si fuese necesario.
Combatir la desinformación y vacunar a los niños asegura una infancia feliz y es la mejor manera de sentar las bases de una sociedad más sana.
fuenteelcaribe.com














