La funcionaria sostuvo que las proyecciones disponibles indican que la temporada ciclónica de 2026 continuará mostrando poca actividad, un comportamiento que relaciona con la presencia de un fenómeno de El Niño fuerte.
“Hay mucha probabilidad de que septiembre transcurra sin que a nosotros se acerque ningún fenómeno atmosférico tipo ciclón tropical”, expresó Ceballos.
Su explicación parte de que El Niño está favoreciendo la presencia de cizalladura vertical del viento, es decir, vientos fuertes en niveles medios y altos de la atmósfera que dificultan que las perturbaciones tropicales logren organizarse y fortalecerse hasta convertirse en ciclones.
“Cuando tenemos el fenómeno de El Niño, siempre hemos observado que las temporadas ciclónicas aquí en el Atlántico Norte son menos activas”, indicó.

¿Por qué llama la atención que septiembre pueda pasar sin ciclones cercanos?
Porque septiembre forma parte del período históricamente más crítico de la temporada ciclónica para República Dominicana. Ceballos recordó que alrededor del 10 de septiembre suele ubicarse el pico de actividad ciclónica en el Atlántico, precisamente cuando las condiciones normalmente son más favorables para la formación de tormentas y huracanes.
Sin embargo, el panorama que observa Indomet este año es diferente.
La directora explicó que para los próximos días no existe ninguna perturbación atmosférica saliendo de África con potencial inmediato para convertirse en ciclón tropical, ni tampoco una onda que muestre condiciones de desarrollo durante la próxima semana.
“Las perspectivas de que se forme un ciclón tropical son prácticamente cero”, señaló al referirse al período cercano al pico climatológico de la temporada.
Añadió que hacia la última semana de septiembre se monitorea la posibilidad de alguna perturbación, pero, según los análisis actuales, esta tendría mayor probabilidad de desarrollarse hacia el Golfo de México, lejos de la trayectoria que normalmente representa mayor riesgo para República Dominicana.

¿Qué está ocurriendo con las ondas tropicales?
Las ondas tropicales continúan atravesando el Atlántico y llegando al Caribe, pero Ceballos explica que muchas están perdiendo fuerza debido a los mismos vientos cortantes asociados con El Niño. De acuerdo con la directora de Indomet, pueden transitar aproximadamente dos ondas tropicales por semana, pero al aproximarse al país “se ven afectadas por esa cizalladura del viento”.
Eso reduce su capacidad de organizar lluvias intensas o evolucionar hacia sistemas ciclónicos. Un ejemplo reciente fue Dolly. Ceballos recordó que el sistema se aproximaba como una tormenta activa, pero al alcanzar el arco de las Antillas Menores fue debilitado por los vientos cortantes y solo sus remanentes terminaron incidiendo sobre República Dominicana.
Aun así, esos remanentes dejaron lluvias significativas en zonas como el Gran Santo Domingo y San Cristóbal.
Una temporada poco activa, pero también con menos lluvia
La menor actividad ciclónica no necesariamente significa mejores condiciones para el país. Ceballos explicó que mayo, junio, julio y agosto cerraron con precipitaciones por debajo de los valores normales. Aunque a finales de agosto se registraron algunas lluvias asociadas a los remanentes de Dolly, no fueron suficientes para compensar el déficit acumulado durante el mes.
“Agosto se une a esa lista de meses, mayo, junio, julio y ahora agosto, en que las precipitaciones han estado por debajo de los valores normales”, indicó.
El panorama contrasta con marzo y abril, meses en los que se registraron lluvias superiores a lo habitual y episodios de inundaciones en varias zonas del país.
Según Ceballos, esas precipitaciones tempranas crearon una especie de “colchón” hídrico que ha impedido hasta ahora que República Dominicana atraviese una sequía severa como la experimentada por Puerto Rico.
“Nostros todavía no tenemos una situación crítica con relación a la falta de lluvia”, explicó.














