SANTO DOMINGO.- La Federación Nacional de Productores de Arroz (FENARROZ) expresó su respaldo al Gobierno dominicano y al presidente Luis Abinader ante la nueva etapa de negociaciones con Estados Unidos sobre las condiciones comerciales para la importación de arroz.
La posición surge luego de la derogación del Decreto 693-24, que establecía medidas arancelarias para regular la entrada del cereal al país. La disposición fue dejada sin efecto mediante el Decreto 635-26, en medio de conversaciones comerciales entre República Dominicana y Estados Unidos.
FENARROZ manifestó su confianza en que el proceso negociador priorizará la defensa de la producción nacional y del interés del país, al considerar que el arroz constituye un componente fundamental de la seguridad alimentaria, la generación de empleos y la actividad económica.
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La organización señaló que la producción arrocera sostiene a miles de familias y dinamiza las economías de comunidades ubicadas en 96 municipios de 21 provincias.
Piden preservar la producción nacional
La federación destacó que, desde la firma del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta), los productores dominicanos han realizado inversiones en infraestructura, mecanización, tecnología e investigación.
Según FENARROZ, estas inversiones han permitido aumentar la productividad y calidad del cereal, además de desarrollar variedades adaptadas a las preferencias de los consumidores.
La entidad sostuvo que las negociaciones deben tomar en cuenta las diferencias entre las condiciones de producción de los agricultores dominicanos y las de Estados Unidos, debido a las mayores escalas productivas, capacidades financieras, infraestructura y mecanismos de apoyo con los que cuenta ese mercado.
FENARROZ advirtió que detrás de cada quintal de arroz producido en el país existe una cadena económica que incluye productores, trabajadores, transportistas, comerciantes, agroindustrias, proveedores de insumos y técnicos.
En ese sentido, consideró que un debilitamiento de la producción nacional podría impactar otras actividades agropecuarias si las tierras dedicadas al cultivo de arroz fueran destinadas a otros productos, lo que podría generar desequilibrios en el mercado agrícola.
Arroz y seguridad alimentaria
La federación también cuestionó que una mayor dependencia de las importaciones necesariamente se traduzca en precios más bajos para los consumidores.
Sostuvo que la seguridad alimentaria debe evaluarse no solo desde el precio de los alimentos, sino también desde la capacidad del país para producir los productos esenciales que demanda su población.
El Decreto 693-24 establecía un arancel de 20 % dentro del contingente y de 99 % para las importaciones fuera de este, además de una cuota preferencial de 23,300 toneladas métricas de arroz estadounidense con arancel cero.
La derogación de esa disposición se produjo después de que Estados Unidos planteara la necesidad de eliminarla para garantizar el acceso de su arroz al mercado dominicano bajo las condiciones establecidas en el DR-Cafta.














