Cinco niños en el suroeste de Yemen murieron luego de que un dispositivo explosivo detonara en una zona residencial donde estaban jugando fútbol, dijeron el sábado grupos de derechos humanos y testigos presenciales.
Las circunstancias de sus muertes, ocurridas el viernes por la noche en el subdistrito de Al-Hashmah, en la provincia de Taiz, siguen sin esclarecerse. Sin embargo, el Centro Yemení para los Derechos Humanos y Ojo de la Humanidad, un grupo de derechos humanos, junto con la cadena de televisión Al-Masirah, controlada por los hutíes, afirmaron que milicias respaldadas por el partido Islah, aliado del gobierno con reconocimiento internacional del sur de Yemen, dispararon un proyectil de artillería.
Un portavoz de la agencia de las Naciones Unidas para la infancia, UNICEF, dijo a The Associated Press que están al tanto de los informes sobre el incidente, pero no pueden verificar los hechos en este momento.
Dos residentes locales que fueron testigos presenciales, Ahmed al-Sharee y Khaled al-Areki, dijeron a la AP que los niños estaban jugando al fútbol cuando ocurrió la explosión.
fuerzas aliadas del partido Islah
Al menos tres personas con heridas leves o moderadas también las trasladaron al hospital, según testigos presenciales. Mientras tanto, Mahmoud al-Mansi, otro testigo presencial, afirmó que el explosivo lo dispararon desde una zona donde se encontraban fuerzas aliadas del partido Islah.
El Centro de Derechos Humanos de Yemen condenó el incidente en un informe que incluía fotografías gráficas de los cuerpos destrozados de los niños. Citando fuentes sanitarias del Hospital Al-Rafai, adonde llegaron las víctimas sin vida, el grupo afirmó que murieron por heridas de metralla. Dos de los niños tenían 12 años y otros dos, 14, según el grupo. Se desconoce la edad del quinto niño.
La ciudad de Taiz, capital de la provincia del mismo nombre, ha sido un campo de batalla donde se han enfrentado las milicias hutíes apoyadas por Irán y otras milicias respaldadas por el partido Islah entre sí y con otras facciones en la guerra civil de Yemen.
La ciudad estaba bajo bloqueo hutí desde 2016 , lo que restringía la libertad de movimiento y el flujo de bienes esenciales a los residentes, pero los hutíes abrieron recientemente carreteras clave.
La devastadora guerra civil de Yemen comenzó en 2014 cuando los hutíes tomaron la capital, Saná, y gran parte del norte del país, obligando al gobierno internacionalmente reconocido al exilio. Una coalición liderada por Arabia Saudita, que incluía a los Emiratos Árabes Unidos, intervino al año siguiente para intentar restaurar el poder del gobierno.
El Consejo de Transición del Sur, respaldado por los Emiratos Árabes Unidos, controla gran parte del sur, fracturado por la guerra civil. El consejo aboga por la secesión del sur y cuenta con sus propias milicias, aliadas del gobierno reconocido internacionalmente que lucha contra los hutíes.














