Antecedido de los buenos augurios por parte de las autoridades y de las denuncias de deficiencias por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), en un consabido y habitual ambiente de tirantez para la fecha, se inicia hoy el año lectivo 2026-2027 con la convocatoria de más 2.6 millones de estudiantes de centros públicos y privados.
Infaltable es que se escuche que la falta de cupo obliga a que estudiantes tengan que ser absorbidos en colegios privados; también aulas insuficientes y planteles deteriorados, lo mismo que las dificultades para implementar el programa del Inaipi para niños de hasta 3 años, forman parte de los ruidos que creados, incluidas las demandas gremiales propias de la ADP.
Pero ojalá que ninguno de estos “incidentes” opaque la grandeza de que se hayan abierto las puertas de las escuelas para dar paso a lo más sagrado: la educación.
El ministro De Camps, obvio, garantiza el éxito del año escolar y minimiza los inconvenientes denunciados, que califica de normales y solucionables, y su ministerio avisa que el Inabie distribuyó más de un millón de kits escolares y el Programa de Alimentación Escolar (PAE) contempla beneficiar a más de 2.1 millones de personas.
El tire y afloje entre el gremio magisterial y las autoridades educativas, no exento de tintes políticos partidistas, aparece en cada inicio escolar como un hecho tan normalizado, que ya casi ni causa asombro en la población.
Son enumeraciones que forman parte de un ritual establecido hace bastante tiempo, mientras los estudiantes de las escuelas públicas, en su enorme mayoría de sectores vulnerables y carenciados, en el rifirrafe fungen como el jamón del sándwich o como elemento para ser usados para presionar con la suspensión de clases cada vez que los maestros exigen reivindicaciones.
Mientras tanto, los que apostamos por el futuro a pesar de todo, los que creemos que sin educación es imposible avanzar hacia el futuro, confiamos en que las autoridades jueguen su papel y que el esfuerzo de maestros preocupados por su país y estudiantes dedicados fructifique para que el país avance hacia un mejor porvenir.














