La única manera que tienen los ciegos de desplazarse con cierta seguridad por cualquier espacio es el bastón, que es como una extensión de su cuerpo que les permite identificar ciertos obstáculos en su camino, en lugares cerrados y hasta en ciudades que no están pensados para ellos.
El riesgo del desnivel que acecha, de la puerta cerrada, de la salida o la entrada difícil de hallar, forma parte, apenas, de los riesgos a los que se expone un discapacitado visual cada día de su vida, porque hay más, como el peligro al desplazarse por ciudades inseguras, donde son presa fácil de los delincuentes y ladrones, donde cruzar una calle puede significar la muerte.
El bastón blanco, que identifica a los ciegos como tales, tiene su propia efeméride el 15 de octubre de cada año, una fecha cuyo objetivo es dar importancia a los esfuerzos que se hacen para que los ciegos resulten incluidos en la sociedad, y también para crear conciencia de las necesidades de seguridad vial que tienen estas personas.
En el mundo actual, donde las urgencias laborales y la exigencia de desempeño eficiente en todos los órdenes es la regla, los discapacitados, a veces calificados con el despreciativo término de minusválidos, son personas de segunda o tercera categoría, con pocas o escasas posibilidades de acceder a educación de calidad, a un puesto de trabajo, a la posibilidad de ganarse la vida.
Huelga decir que en los presupuestos de salud los tratamientos y ayudas para los discapacitados siempre son insuficientes, y las legislaciones que los apoyan casi nunca se aplican en la mayoría de las empresas.
El bastón blanco, que suele ser articulado para su más fácil manejo, además de ser un distintivo representa un nivel de independencia para quien lo porta, tiene una empuñadura de goma y una puntilla rodante en la parte inferior, lo que facilita la identificación de obstáculos para el desplazamiento.
El Día Internacional del Bastón Blanco debe llamar a reflexión y también a colaborar con los patronatos de ciegos, gente que merece la oportunidad de aprender, de trabajar, y de ser incluida como parte importante de nuestra sociedad.
fuenteelcaribe.com














