“Amada juventud, mi bien amada,/ quién pudiera volver a aquellos días,/ días de la anchurosa carcajada/ bohemia de mi azul melancolía…” dicen los versos iniciales del “Recital a la juventud”, compuesto por el folclorista argentino Horacio Guarany en los años 70.
Es que la juventud es la etapa de los sueños, de la espera y del esfuerzo, del trabajo por ideales de cambio, del estudio y del sacrificio, y todo eso y mucho más.
En ese tipo de mensaje parece haber estado inspirado Unicef el pasado miércoles por la celebración del Día Internacional de la Juventud, con su exhortación a los gobiernos, a la sociedad en general, a que garanticen que los adolescentes y los jóvenes tengan incidencia en las decisiones que tienen que ver con su futuro.
No se trata solo de escucharlos, es darles participación y convertirlos en aliados de la formulación de políticas públicas más inclusivas, democráticas y sostenibles.
Y de ejemplo pueden servir sociedades como la nuestra, donde la desigualdad y la falta de oportunidades para los jóvenes de sectores vulnerables el desafío es mayor.
La Encuesta ENHOGAR de la Oficina Nacional de Estadísticas arroja números preocupantes relacionados con la educación y el bienestar, maternidad y uniones tempranas.
Según esta encuesta, el 15.9 % de las mujeres de 20 a 24 años tuvo un hijo nacido vivo antes de los 18 años, y el 27.6 % se casó o se unió antes de esa edad, con diferencias importantes según territorio y nivel socioeconómico, lo que denota realidades que deben tomarse en cuenta a la hora de elaborar políticas y de dar respuestas.
Lo que señala Unicef es la necesidad de fortalecer espacios de diálogo entre las autoridades, sociedad civil, sector empresarial y organizaciones que trabajan con los jóvenes, y que escuchar sea el punto de partida para definir con más exactitud los propósitos de esas políticas.
Los jóvenes no solo necesitan que se los escuche, y menos que se los mencione en discursos y mensajes de ocasión; sino que se les permita participar, que se los llame a intervenir y se conviertan en protagonistas de su futuro.














