Es la Federación Mundial de la Obesidad, junto a sus filiales de todo el mundo, la que ha establecido esta fecha para concienciar a las sociedades sobre esta condición, que afecta cada vez a un mayor número de personas en todo el mundo.
La obesidad se caracteriza por una enorme acumulación de grasa en el organismo, que puede originar otras patologías como hipertensión arterial, diabetes tipo II, colesterol y triglicéridos altos, problemas óseos y de las articulaciones, apnea del sueño, esto es exceso de ronquidos al dormir por falta de oxigenación adecuada, y enfermedades cardiovasculares.
Si bien hay personas que nacen con propensión a la obesidad, la mayoría sufre de este trastorno por excesiva ingesta de alimentos ultraprocesados, demasiadas bebidas azucaradas, consumir mucha carne y papas fritas y llevar una vida sedentaria, que se acentúa cuando se permanece demasiado tiempo sentado en el trabajo y no se camina ni se hacen ejercicios en los ratos libres.
Solo en Estados Unidos se contabilizan 77 millones de adultos obesos, en un ranking en que China e India ocupan el segundo y tercer lugar, con cifras bastante menores. En nuestro país, según el Atlas Mundial de la Obesidad 2025, un 32% de la población padece de obesidad, lo que da una cifra de 3.2 millones de personas.
Las franquicias de hamburguesas, de pizza, pollo frito, donas y cremas heladas producen miles de toneladas de comida cada año y sus enormes ganancias, que les permiten hacer atractivas campañas, fomentan la ingestión de grasas saturadas y azúcares.
La única manera de combatir la obesidad es llevar una dieta balanceada, que incluya más frutas naturales y verduras, caminar regularmente o hacer ejercicio con orientación adecuada, evitar el exceso de alcohol y de dulces, lo que servirá también para evitar costosos tratamientos médicos. Cuidarse es la mejor manera de sanar.
El cuatro de marzo de cada año se celebra el Día Mundial contra la Obesidad, efeméride que pretende llamar la atención sobre este trastorno de salud, que tiene un origen multifactorial y que se potencia con la ingesta de comidas de alto contenido graso y excesos de azúcares.
Es la Federación Mundial de la Obesidad, junto a sus filiales de todo el mundo, la que ha establecido esta fecha para concienciar a las sociedades sobre esta condición, que afecta cada vez a un mayor número de personas en todo el mundo.
La obesidad se caracteriza por una enorme acumulación de grasa en el organismo, que puede originar otras patologías como hipertensión arterial, diabetes tipo II, colesterol y triglicéridos altos, problemas óseos y de las articulaciones, apnea del sueño, esto es exceso de ronquidos al dormir por falta de oxigenación adecuada, y enfermedades cardiovasculares.
Si bien hay personas que nacen con propensión a la obesidad, la mayoría sufre de este trastorno por excesiva ingesta de alimentos ultraprocesados, demasiadas bebidas azucaradas, consumir mucha carne y papas fritas y llevar una vida sedentaria, que se acentúa cuando se permanece demasiado tiempo sentado en el trabajo y no se camina ni se hacen ejercicios en los ratos libres.
Solo en Estados Unidos se contabilizan 77 millones de adultos obesos, en un ranking en que China e India ocupan el segundo y tercer lugar, con cifras bastante menores. En nuestro país, según el Atlas Mundial de la Obesidad 2025, un 32% de la población padece de obesidad, lo que da una cifra de 3.2 millones de personas.
Las franquicias de hamburguesas, de pizza, pollo frito, donas y cremas heladas producen miles de toneladas de comida cada año y sus enormes ganancias, que les permiten hacer atractivas campañas, fomentan la ingestión de grasas saturadas y azúcares.
La única manera de combatir la obesidad es llevar una dieta balanceada, que incluya más frutas naturales y verduras, caminar regularmente o hacer ejercicio con orientación adecuada, evitar el exceso de alcohol y de dulces, lo que servirá también para evitar costosos tratamientos médicos. Cuidarse es la mejor manera de sanar.














