En sus etapas iniciales, el cáncer de mama suele ser asintomático y muchas mujeres no presentan señales hasta que la enfermedad está avanzada, por lo que las evaluaciones médicas periódicas son importantes para detectar cualquier cambio y recibir atención de manera oportuna.
Por ello, te presentamos cinco señales de alerta que pueden ayudar a detectar el cáncer de mama a tiempo.
1. Bulto en la mama o axila
Uno de los síntomas más comunes del cáncer de mama es un bulto en la mama o en la axila. Sin embargo, “el 90 % de los bultos mamarios en mujeres jóvenes o en edad reproductiva son benignos (no cancerosos)”, de acuerdo con una publicación de Oncosalud.
Cuando la masa está relacionada con una malignidad, tiende a ser dura o con una textura pétrea. Asimismo, suele estar adherida a la piel, por lo que no se mueve fácilmente con los dedos. Sus bordes suelen estar mal definidos. En las etapas iniciales, esta no presenta dolor, pero en un estado avanzado sí puede generar molestias.
2. Cambios en el tamaño o forma
Una asimetría repentina en una sola mama requiere atención médica. El seno puede verse alterado en su curvatura natural, haciendo que pierda su forma ovalada.
Este cambio puede hacerse evidente al comparar ambas mamas frente a un espejo. Aunque cierta diferencia de tamaño o forma puede ser normal, una modificación reciente que persiste debe ser evaluada por un profesional de la salud.
3. Alteraciones en la piel
Cuando las células tumorales invaden los vasos linfáticos, los tejidos locales o la dermis, los flujos de líquidos y la estructura normal de la mama se alteran, según Mayo Clinic.
La piel del seno puede presentar enrojecimiento, hoyuelos o una textura parecida a la cáscara de una naranja, debido a que puede verse más gruesa y con los poros abiertos, acompañada de hinchazón.
4. Secreción o sangrado por el pezón
La aparición de secreción por el pezón, especialmente si ocurre de manera espontánea y sin estar relacionada con la lactancia, puede ser una señal que requiere atención médica. La secreción puede presentarse en una sola mama y variar en color y cantidad.
El sangrado por el pezón también debe ser evaluado por un profesional de la salud, sobre todo cuando aparece sin una causa aparente. Aunque estos cambios no significan necesariamente la presencia de cáncer, es importante consultar para determinar su origen.
5. Dolor persistente
Un dolor persistente o inusual en una zona de la mama puede ser otra señal que debe tomarse en cuenta, especialmente cuando aparece sin una causa conocida y se mantiene con el paso del tiempo.
Aunque el dolor mamario por sí solo no suele ser un signo de cáncer y puede estar relacionado con otras condiciones, si es nuevo, localizado o persistente, es recomendable consultar con un profesional de la salud para determinar su origen.
Consulta médica
La presencia de alguno de estos cambios no significa necesariamente que se trate de cáncer de mama, ya que pueden tener otras causas. Sin embargo, ante cualquier señal nueva o persistente, es importante acudir a un profesional de la salud para recibir una evaluación adecuada.














