• About
  • Advertise
  • Privacy & Policy
  • Contact
jueves, julio 16, 2026
  • Login
  • INICIO
  • PORTADA
  • REGIONAL
  • ECONOMIA
  • DEPORTE
  • INTERNACIONAL
  • REVISTA
  • OPINIONES
  • EDITORIAL
  • TURISMO
  • Contacto
No Result
View All Result
  • INICIO
  • PORTADA
  • REGIONAL
  • ECONOMIA
  • DEPORTE
  • INTERNACIONAL
  • REVISTA
  • OPINIONES
  • EDITORIAL
  • TURISMO
  • Contacto
No Result
View All Result
Dajabon24horasrd
No Result
View All Result
Home OPINIONES

Alofoke y la política después de los partidos (I)

El «fenómeno Alofoke» obliga a pensar cómo está cambiando la forma de construir poder en la República Dominicana.

by
in OPINIONES
0 0
0
Alofoke y la política después de los partidos (I)
0
SHARES
8
VIEWS
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Whatsapp

Por Sergio Cedeño

¿Y si el verdadero problema no fuera Alofoke, sino nuestra incapacidad para entender la sociedad que tenemos delante?

«La función del analista político no consiste en decidir quién tiene razón. Consiste en comprender por qué la historia cambia de dirección.»

En uno de los momentos más trascendentales del siglo XX, cuando China debatía si debía seguir aferrada a las viejas ortodoxias ideológicas o adaptarse a una realidad completamente distinta, Deng Xiaoping respondió con una frase que terminaría convirtiéndose en una de las mayores lecciones de realismo político de nuestro tiempo:

«No importa que el gato sea blanco o negro; lo importante es que cace ratones.»

Detrás de aquella aparente sencillez se escondía una revolución intelectual. Deng no estaba hablando de gatos. Estaba advirtiendo que las sociedades cambian más rápido que las doctrinas y que quienes insisten en interpretar el presente con las categorías del pasado, terminan convirtiéndose en prisioneros de sus propias convicciones.

Quizá esa sea también la pregunta que hoy deberíamos hacernos en la República Dominicana. La pregunta principal no debería ser si estamos de acuerdo o no con Alofoke, porque de ser así, estaríamos comprendiendo la sociedad dominicana con herramientas intelectuales diseñadas para un país que dejó de existir hace mucho tiempo.

El verdadero fenómeno podría no ser Alofoke, sino nuestra dificultad para aceptar que la sociedad cambió mientras nosotros seguíamos creyendo que permanecía inmóvil.

Hace casi sesenta años, el pensador francés Guy Debord publicó La sociedad del espectáculo. Lo hizo cuando Internet no existía, cuando nadie imaginaba las redes sociales y cuando la televisión apenas comenzaba a consolidar su poder. Sin embargo, formuló una intuición extraordinaria: llegaría un momento en que buena parte de la vida pública dejaría de organizarse alrededor de la experiencia directa para hacerlo alrededor de las imágenes, de la representación y de la atención.

Muchos interpretaron aquella obra como una crítica al entretenimiento. En realidad, era una teoría del poder, porque quien logra concentrar la atención termina condicionando la conversación pública.

Y quien condiciona la conversación pública comienza, tarde o temprano, a disputar el poder.

Años antes, Marshall McLuhan había lanzado otra idea que también parecía exagerada para su tiempo: «el medio es el mensaje.»

Con esa frase desmontó una creencia que todavía domina buena parte de la política latinoamericana: la idea de que basta con tener un buen discurso para convencer a la sociedad. Y tampoco es así.

Cuando cambia el medio, cambia la naturaleza del mensaje, cambia la forma de construir liderazgo y cambia incluso la manera en que una sociedad decide quién merece ser escuchado.

Los partidos políticos continúan perfeccionando discursos, pero la sociedad cambió la forma de escuchar.

Más tarde, Manuel Castells explicaría que el poder comenzaba a desplazarse desde las organizaciones jerárquicas hacia las redes de comunicación. El liderazgo dejaba de depender exclusivamente de las estructuras formales para comenzar a construirse dentro de enormes comunidades conectadas por flujos permanentes de información.

No era solamente una revolución tecnológica. Era una revolución política.

Después llegó Zygmunt Bauman para advertirnos que habíamos entrado en una modernidad líquida. Las instituciones perdían rigidez. Las identidades se hacían más flexibles. Las lealtades dejaban de ser permanentes. Incluso las biografías personales comenzaron a reescribirse varias veces durante una misma vida.

Entonces surgió una pregunta inevitable.

¿Por qué seguimos esperando que los ciudadanos mantengan lealtades políticas sólidas en una sociedad que hace décadas dejó de ser sólida?

¿Por qué suponemos que un joven cuya identidad cambia constantemente, cuya información circula por algoritmos y cuya comunidad ya no está definida por el barrio sino por plataformas digitales, construirá su relación con la política exactamente igual que lo hacía su abuelo?

Quizá el error no esté en los jóvenes.

Quizá el error esté en quienes continúan interpretándolos desde categorías que pertenecen al siglo pasado.

Thomas Kuhn, en La estructura de las revoluciones científicas, explicó que los grandes cambios de paradigma rara vez son comprendidos por quienes dominaron el paradigma anterior. No porque sean menos inteligentes, sino porque las herramientas con las que interpretan la realidad fueron construidas para explicar un mundo que ya desapareció.

La política no parece ser una excepción. Seguimos analizando comunidades digitales como si fueran comités de base.

Seguimos midiendo influencia digital con criterios diseñados para la televisión.

Seguimos creyendo que la legitimidad nace exclusivamente dentro de los partidos, cuando millones de personas construyen diariamente relaciones de confianza completamente al margen de ellos.

Es precisamente en ese contexto donde aparece el llamado «fenómeno Alofoke».

Y aquí conviene hacer una precisión metodológica.

Alofoke no creó esa sociedad.

No inventó las redes sociales.

No produjo la economía de la atención.

No transformó las formas de consumir información.

No desplazó a los partidos políticos de sus espacios tradicionales.

Todo eso ya existía.

Lo único que hizo fue comprender, antes que muchos dirigentes políticos, que había surgido un nuevo lenguaje para conectar con una parte de la sociedad.

Eso no significa que ese lenguaje sea necesariamente mejor. Ni peor. Significa algo mucho más importante.

Significa que existe.

Y toda realidad que existe merece ser comprendida antes de ser juzgada.

Por eso, el verdadero debate no debería ser si Alofoke representa una esperanza o un peligro para la política dominicana.

La pregunta verdaderamente incómoda es otra.

¿La anormalidad está en quien interpreta la nueva sociedad con los códigos del presente… o en quienes siguen intentando comprender una sociedad del siglo XXI utilizando las categorías mentales del siglo XX?

Esa pregunta probablemente incomode a muchos.

Pero la historia enseña que todas las grandes transformaciones comenzaron precisamente así: cuando una realidad nueva dejó de caber dentro de las explicaciones viejas.

Y quizá por eso la vieja lección de Deng Xiaoping conserva hoy una vigencia extraordinaria.

Las sociedades no preguntan de dónde viene un liderazgo antes de decidir si lo escuchan.

Primero lo escuchan. Después deciden si vale la pena seguirlo.

Tal vez esa sea la primera gran enseñanza del fenómeno que hoy comienza a estremecer la política dominicana.

Y tal vez también sea una advertencia para todos los partidos.

Porque las sociedades nunca esperan a que la política las alcance.

Siempre cambian primero.

Y la política, casi siempre, llega después.

Comprender un fenómeno no equivale a validarlo. La historia está llena de liderazgos que interpretaron correctamente su tiempo y, sin embargo, condujeron a sus sociedades por caminos equivocados. Otros hicieron exactamente lo contrario. El deber del analista no es anticipar un veredicto moral, sino explicar por qué esos fenómenos se vuelven posibles.

Previous Post

Precio del dólar hoy jueves 16 de julio de 2026 en RD

Next Post

Un día como hoy se fundó La Trinitaria, la sociedad secreta que cambió la historia dominicana

Next Post
Un día como hoy se fundó La Trinitaria, la sociedad secreta que cambió la historia dominicana

Un día como hoy se fundó La Trinitaria, la sociedad secreta que cambió la historia dominicana

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Trending
  • Comments
  • Latest
Ultimo minuto; Balean de gravedad al general Shulindo en su finca de Dajabón

Ultimo minuto; Balean de gravedad al general Shulindo en su finca de Dajabón

Dicrin detiene hermano de ¨Luisito la Uva¨ por rapto y tortura de una mujer en Montecristi

Dicrin detiene hermano de ¨Luisito la Uva¨ por rapto y tortura de una mujer en Montecristi

Designan al coronel Paino Sanchez P. nuevo comandante  regional de la cuarta brigada del ejército en Mao

Designan al coronel Paino Sanchez P. nuevo comandante  regional de la cuarta brigada del ejército en Mao

DINTEL detienen a ¨Saúl¨ buscado por delitos en Montecristi

DINTEL detienen a ¨Saúl¨ buscado por delitos en Montecristi

MLB suspende seis jugadores por dopaje, incluido tres dominicanos

MLB suspende seis jugadores por dopaje, incluido tres dominicanos

0
RD conquista torneo Panamericano de Béisbol

RD conquista torneo Panamericano de Béisbol

0
Atlanta Braves tiene una decisión sobre Marcell Ozuna

Atlanta Braves tiene una decisión sobre Marcell Ozuna

0
RD continúa invicto tras derrotar a PR en Copa Panam de Voleibol

RD continúa invicto tras derrotar a PR en Copa Panam de Voleibol

0
La JCE establece fecha en cronograma final para adjudicación de la nueva cédula

Tribunal RD ordena JCE pagar más US$906,000 a empresa EU

Flexibilizan requisitos para las cuentas básicas de ahorro

Flexibilizan requisitos para las cuentas básicas de ahorro

Wander Franco no jugará en Santo Domingo 2026

Wander Franco no jugará en Santo Domingo 2026

Argentina vs. España: Cuándo es la final del Mundial 2026

Argentina vs. España: Cuándo es la final del Mundial 2026

NOTICIAS RECIENTES

La JCE establece fecha en cronograma final para adjudicación de la nueva cédula

Tribunal RD ordena JCE pagar más US$906,000 a empresa EU

14
Flexibilizan requisitos para las cuentas básicas de ahorro

Flexibilizan requisitos para las cuentas básicas de ahorro

2
Wander Franco no jugará en Santo Domingo 2026

Wander Franco no jugará en Santo Domingo 2026

1
Argentina vs. España: Cuándo es la final del Mundial 2026

Argentina vs. España: Cuándo es la final del Mundial 2026

8

© 2022 Todos los derechos reservados

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

No Result
View All Result
  • INICIO
  • PORTADA
  • REGIONAL
  • ECONOMIA
  • DEPORTE
  • INTERNACIONAL
  • REVISTA
  • OPINIONES
  • EDITORIAL
  • TURISMO
  • Contacto

© 2022 Todos los derechos reservados

Utilizamos cookies para ofrecerte la mejor experiencia en nuestra web. Política de privacidad y cookies.
Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?