ROMA, Italia.- El presidente Luis Abinader afirmó este lunes que haber contribuido a que la República Dominicana saliera del Mapa del Hambre es el mayor logro de su gestión y el que más orgullo le produce.
«Garantizar la alimentación y una vida digna a la población constituye uno de los mayores propósitos del servicio público», afirmó el mandatario durante una reunión con el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, quien lo describió como «un gran líder que pasará a la historia».
Qu Dongyu llamó además a fortalecer la cooperación internacional, la solidaridad y las alianzas entre gobiernos y organismos multilaterales, así como a promover una mayor participación de las mujeres en los espacios de decisión y ampliar los mecanismos de financiamiento para acelerar el desarrollo sostenible y avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Durante su discurso ante el Foro de la Alimentación de la FAO, Abinader manifestó que, aunque espera que las obras de infraestructura, las reformas y el fortalecimiento institucional permanezcan como parte de su legado, su mayor satisfacción es haber contribuido a reducir el hambre.
«Pero si me preguntan cuál de esos logros me produce mayor orgullo, mi respuesta será sencilla: haber contribuido a que mi país saliera del Mapa del Hambre», expresó.
Recordó que esa meta pasó de ser una aspiración a convertirse en una prioridad de su Gobierno y destacó que la República Dominicana redujo la prevalencia de la subalimentación del 21.3 % en 2006 a menos del 2.5 % en 2025.
«Y hoy comparezco ante ustedes con una emoción difícil de expresar. Mi país, la República Dominicana, ha salido oficialmente del Mapa del Hambre de la FAO», manifestó ante los representantes del organismo internacional reunidos en la capital italiana.
Sostuvo que detrás de esas estadísticas hay millones de personas cuyas condiciones de vida han mejorado, por lo que resaltó la importancia de continuar impulsando políticas públicas que permitan a las familias acceder a alimentos suficientes y nutritivos.
REDUCCIÓN DE LA POBREZA Y AUMENTO DE LOS INGRESOS
El mandatario explicó que la lucha contra el hambre se desarrolló en dos líneas: aumentar la disponibilidad de alimentos y mejorar los ingresos de los hogares.
Indicó que entre 2004 y 2024 el índice de producción de alimentos por habitante creció un 122.3 %, mientras que entre 2015 y 2025 el ingreso real por habitante de los hogares aumentó un 43.7 %.
Señaló que durante ese período la pobreza monetaria descendió del 41.1 % al 17.3 %, y la pobreza extrema pasó del 8.7 % al 2.2 %.
Destacó que la producción nacional abastece más del 85 % de la demanda de alimentos, resultado que atribuyó al esfuerzo de los productores agropecuarios y al respaldo ofrecido al sector mediante financiamiento, tecnología y otras medidas de apoyo.
PROTECCIÓN SOCIAL
El presidente también resaltó la ampliación de los programas sociales destinados a garantizar el acceso a los alimentos, especialmente entre los hogares de menores ingresos.
Indicó que la alimentación escolar pasó de beneficiar a 1.7 millones de estudiantes en 2019 a más de 2.2 millones en 2025.
Señaló que los subsidios Aliméntate y Bono Gas respaldan a más de 1.4 millones de hogares, mientras que los 163 comedores económicos distribuidos en el territorio nacional suministran diariamente más de 183,000 raciones de comida caliente gratuita.
Agregó que los mercados de productores y las bodegas móviles contribuyen a acercar los alimentos a las comunidades a precios asequibles.
Al referirse al impacto de estas iniciativas, afirmó que la lucha contra el hambre no debe medirse solo por indicadores económicos, sino también por las oportunidades que se abren para los niños, las familias y las personas más vulnerables.
«El hambre no vacía solamente un plato. Puede vaciar también de oportunidades una vida entera», expresó.














