La diplomática Leah Francis Campos inició oficialmente sus funciones como embajadora de Estados Unidos en la República Dominicana, poniendo fin a casi cinco años sin un jefe de misión estadounidense acreditado en el país. La funcionaria presentó sus cartas credenciales al presidente Luis Abinader durante una ceremonia en el Palacio Nacional.
En un video difundido por la embajada, Campos expresó entusiasmo por comenzar su misión y destacó la importancia estratégica de la relación bilateral.
“Es un orgullo representar a mi nación ante un pueblo tan cercano y tan amigo”, afirmó en español.
La nueva embajadora también subrayó que representar al presidente Donald Trump en Santo Domingo constituye “el honor” de su carrera diplomática.
Conexión inmediata con la sociedad dominicana
Campos aseguró haber encontrado una afinidad natural con la población local.
Según dijo, cada gesto y conversación le recuerda valores que considera esenciales: amor por la patria, la fe cristiana y la familia.
La diplomática adelantó que su enfoque será fortalecer la cooperación en seguridad, prosperidad y oportunidades, además de recorrer el país para conocer de cerca su cultura y tradiciones. “Me siento muy afortunada y desde ya como en casa”, expresó.
La presentación de credenciales coincidió con sus primeros veinte días en territorio dominicano. En el acto estuvo acompañada por la vicepresidenta Raquel Peña, el canciller Roberto Álvarez y otros seis embajadores recién acreditados.
La Presidencia destacó que su llegada fortalece la proyección internacional del país y marca un hito para los vínculos con Washington en un momento clave para la agenda regional.
Trayectoria de Leah Campos
Nacida en Arizona, hija de un mexicoestadounidense y una española, Campos fue nominada hace once meses por el entonces presidente Trump. Se convierte en la segunda mujer designada por el mandatario para la misión en Santo Domingo y la tercera en toda la historia bilateral.
Antes de asumir el cargo, trabajó como oficial de casos en la CIA entre 1997 y 2012 y desarrolló una carrera en política y asuntos legislativos en Estados Unidos, incluyendo su rol como asesora principal para el hemisferio occidental en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.














