Los pronosticadores de la región y el Centro Nacional de Huracanes (NHC) coinciden que la temporada ciclónica 2025 en el Atlántico, cuya expresión tiene hoy al huracán Melissa como «punta de lanza», supera el promedio histórico de sistemas formados, consolidándose como una de las más activas de las últimas dos décadas.
Hasta la fecha, se han formado 14 tormentas con nombre, 7 huracanes y 4 huracanes mayores (categoría 3 o superior). Este nivel de actividad supera el promedio de 14 tormentas y 3 huracanes mayores que suelen registrarse en un año normal.

«El 2025 se perfila como una temporada excepcionalmente activa, comparable a las de 2005 y 2017», indicó el meteorólogo Jean Suriel, al destacar la recurrencia de fenómenos extremos como Erin, Humberto y Melissa, todos de categoría 5.
Factores que explican la intensidad
Los especialistas atribuyen la inusual fuerza y frecuencia de los ciclones a dos causas principales:
- La presencia del fenómeno de La Niña, que reduce los vientos cortantes y favorece la formación de tormentas.
- El calentamiento anómalo del Mar Caribe y el Atlántico tropical, con temperaturas de hasta 2 °C por encima del promedio, lo que alimenta el desarrollo de sistemas más potentes.
Este escenario climático ha provocado huracanes más persistentes y destructivos, algunos con velocidades superiores a los 260 km/h, como Melissa, Humberto y Erin.
Una de las temporadas ciclónicas más activas
El Caribe vive una de las temporadas ciclónicas más activas de la última década. Unos seis sistemas tropicales han impactado directa o indirectamente a la región.

De esos seis fenómenos, cuatro alcanzaron categoría de huracán y dos se mantuvieron como tormentas tropicales, dejando una secuela de lluvias, daños a la infraestructura y pérdidas agrícolas en varios países del área.
«La temporada 2025 pasará a la historia por su intensidad y persistencia», aseguró Suriel, al destacar la influencia de La Niña y el calentamiento del mar Caribe como factores detonantes.















