Hoy se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, cuyo objetivo es concienciar sobre la prevención, porque es casi epidémico si partimos de que aproximadamente un millón de personas se suicida cada año en el mundo.
Esto equivale a una persona cada 40 segundos y, además, como publica la Organización Mundial de la Salud, por cada suicidio se estima que hay 20 intentos, y es la segunda causa de muerte en el grupo de 15 a 29 años.
En República Dominicana también es un problema de salud pública y reflejo del drama de vivir en estos tiempos, cuando la salud mental de la población se ve tan descuidada.
Las estadísticas oficiales más recientes son las de 2024 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que registran un promedio mensual de 54 casos, con ahorcamiento y asfixia como métodos más comunes en un 80.03 % del total de 651 suicidios.
Un hecho a resaltar en este Día Mundial para la Prevención del Suicidio es el lema “Cambiar la narrativa”, para no estigmatizar y fomentar una cultura de apoyo y comprensión.
«Cambiar la narrativa” puede ayudar mucho en nuestro país, más lo que se puede aportar desde los medios de comunicación, sin dejar de reclamar iniciativas del Estado para, además de prevenir, evitarlos.
La salud mental la hemos históricamente marginado, con una inversión presupuestaria inferior al 1% y una grave escasez de personal capacitado.
Las autoridades deben asegurar la atención de la población en ese aspecto, con especialistas en cada hospital público, donde hay muy pocos y, además, la mayoría de los sicólogos, siquiatras y terapeutas no trabajan con seguros y sus servicios son caros.
Aunque la prevención del suicidio es compleja y es tarea de especialistas, todos podemos involucrarnos, solo basta asumir que vivimos en un mundo complicado, que nos aleja cada vez más del contacto humano.
Tomar conciencia de que terminar con la propia vida es una decisión tan extrema, tan terrible, que todo cuanto se pueda hacer para evitarla es absolutamente necesario.
fuenteelcaribe.com














