DOHA, QATAR – El conflicto israelí-Hamás ha alcanzado un nuevo y peligroso punto de inflexión con un ataque israelí dirigido contra el liderazgo de Hamás en Doha, la capital de Qatar. Este incidente, la primera operación militar conocida de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en territorio catarí y la primera vez que Israel reconoce un ataque contra objetivos de Hamás en suelo catarí, ha sido calificado por Qatar como una «violación flagrante de todas las leyes y normas internacionales».
Fuertes explosiones se registraron en Doha, con ‘Al Jazeera’ sugiriendo una conexión con el ataque aéreo israelí. El Ejército israelí ha confirmado la ejecución de un «ataque preciso contra el liderazgo de Hamás» en Doha, responsabilizando al grupo por la masacre del 7 de octubre y la coordinación de la guerra actual.
La reacción del Gobierno catarí no se hizo esperar. Majed al Ansari, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, calificó la operación de «criminal» y «cobarde», denunciando que afectó a edificios residenciales y representa un «serio peligro para la seguridad de los cataríes y residentes en el país». Qatar ha advertido que «no tolerará este comportamiento imprudente de Israel» y ha iniciado investigaciones de alto nivel.
Impacto en los esfuerzos de paz
Este ataque israelí se produjo apenas horas después de una reunión en Doha entre el jefe negociador de Hamás, Khalil al-Hayya, y el primer ministro catarí, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, en el marco de los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un alto el fuego en la Franja de Gaza.
La expansión del conflicto a Qatar abre un «nuevo frente en un conflicto que ya ha desbordado las fronteras de Gaza», complicando aún más las delicadas negociaciones de paz y el papel de Qatar como mediador.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha asumido «toda la responsabilidad», asegurando que la acción fue una «operación israelí totalmente independiente». Fuentes israelíes indicaron que la ofensiva se dirigió contra miembros de la cúpula de Hamás que utilizan Doha como sede de operaciones fuera de Gaza. Israel informó a Estados Unidos sobre el ataque.
La comunidad internacional y los esfuerzos por la estabilidad regional enfrentan ahora un desafío aún mayor, con el conflicto israelí-Hamás escalando a una nueva dimensión geográfica y diplomática.














