El segundo martes de febrero se celebra en más de cien países el Día Internacional de Internet Seguro, referido casi exclusivamente a recomendaciones y consejos para un “correcto” uso y crear conciencia de la importancia que tiene la plataforma digital.
Sus ventajas son indiscutibles, por lo que sería ocioso abundar en lo que significa la posibilidad de acceder rápidamente a cualquier tema relevante o servicios, del tipo que sea, pero esa accesibilidad, como medio para comunicar, lo puede convertir en un serio peligro, sobre todo para los niños y jóvenes.
Al margen de cualquier otra consideración de sus beneficios, hay una realidad que pocas veces se aborda cuando se trata de resaltar virtudes y defectos, y es que esa accesibilidad que alabamos oculta otra realidad que expone con detalles la Oficina de Tecnologías Digitales y Emergentes de las Naciones Unidas.
Se estima que 3,700 millones de personas no tienen actualmente acceso a Internet. Se supone que para 2030, en unos cinco años, de conformidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible todas las personas en el mundo deberían tener acceso a Internet, que incluya el uso efectivo de los servicios digitales.
Es una meta ilusa e imposible de cumplir en el tiempo que resta, lo que arrastra una contradicción mortal: el medio que por excelencia podría ser sinónimo de conectividad, impide su usufructo a casi la mitad de la población mundial.
Esa desigualdad tiene tremendas consecuencias en enormes segmentos, porque la falta de acceso a Internet representa una negación a mejores oportunidades de educación, a canales informativos, y significa también la imposibilidad de comunicarse de manera adecuada con el resto del mundo.
Mientras, limitaciones y exclusiones aparte, promover el uso seguro de la red de redes es una necesidad perentoria para todas las sociedades, porque se trata de prevenir, entre otras muchas cuestiones, las estafas, evitar la difusión de noticias falsas, impedir que se emitan mensajes de odio y combatir las redes de pedofilia y de trata que funcionan por internet.
Esa es una buena manera de aportar a la construcción de un mundo más seguro para todos.
fuenteexterna.














