Por: Edward Pérez
Felicidades. Has logrado convertir tu existencia en un dataset gratuito. Ya no eres el protagonista de tu vida, sino el becario que le hace el marketing a su propia extinción.
El Trueque: Cambiaste el oxígeno por dopamina barata y el presente por un encuadre estético.
La Condena: El algoritmo no te conoce; te ha diseñado. Cada «me gusta» es un clavo en el ataúd de tu libre albedrío.
La Realidad: Mientras crees que «creas contenido», solo estás decorando tu celda en un bucle infinito de ceros y unos, donde la salida fue eliminada en la última actualización.
«No estás viviendo; estás optimizando tu perfil para un público que está demasiado ocupado editando su propia mentira como para notar la tuya».
Sal de la pantalla por cinco minutos para que hable contigo.


dajabon24horasrd.com














