La llegada de un tanquero ruso al puerto de Matanzas marca un punto crítico en la crisis energética que atraviesa Cuba, tras meses de escasez de combustible y apagone prolongados en toda la isla.
El buque, cargado con más de 700 mil barriles de crudo, representa el primer suministro significativo desde enero, en un contexto donde la presión internacional y las sanciones han limitado el acceso de La Habana a fuentes tradicionales de energía.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, aseveró que Moscú se alegra de la llegada «del primer lote de petróleo ruso» a la nación caribeña. Señaló que Cuba se encuentra «en condiciones de un bloqueo severísimo» y necesita productos derivados del petróleo y petróleo crudo «para el funcionamiento de los sistemas de soporte vital en el país, para generar electricidad, para brindar servicios médicos o de otro tipo a la población».
En este contexto, el portavoz indicó que Rusia «considera su deber» ofrecer la asistencia necesaria a Cuba y aseguró que Moscú seguirá trabajando para suministrar más petróleo a la isla.
«Seguiremos trabajando, repito, en la desesperada situación en la que se encuentran ahora los cubanos. Esto, por supuesto, no puede dejarnos indiferentes, así que seguiremos trabajando en este asunto», manifestó.
Alivio temporal
Expertos consultados por AFP, como Jorge Piñón, advierten que el país necesita principalmente diésel, no solo crudo, para sostener su sistema eléctrico y transporte.
El economista Ricardo Torres, también consultado por la agencia francesa, sostiene que este envío solo ofrece un alivio temporal y no resuelve el déficit estructural de energía que enfrenta la isla.
Cuba produce parte de su propio crudo, pero depende de importaciones para cubrir su demanda energética, especialmente en generación eléctrica. La capacidad de refinación y distribución limita aún más el impacto inmediato de este cargamento.
Analistas como Ricardo Herrero consideran que la estrategia de presión busca forzar concesiones políticas sin provocar un colapso total, manteniendo a la isla en una situación de alta vulnerabilidad.














