El presidente Luis Abinader destituyó al mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz como director general de la Policía Nacional, mediante el Decreto 558-26, tras apenas seis meses en el cargo.
En su lugar, el Poder Ejecutivo designó al mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García como el nuevo director general de la institución.
La gestión del mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz se caracterizó por dificultades en el manejo de la comunicación estratégica y la interacción con los sectores civiles.
La gestión breve puso en evidencia limitaciones en el manejo de la inteligencia emocional, lo que reflejó dificultades de liderazgo frente al proceso de reforma institucional y a los retos de seguridad pública.
Ante los recurrentes reclamos comunitarios y la presión mediática, la gestión del destituido oficial optó sistemáticamente por una postura defensiva y hermética, incapaz de empatizar con las demandas ciudadanas de seguridad.
El desempeño de Cruz Cruz al frente de la Policía Nacional enfrentó retos significativos en la gestión de crisis operativas. Incidentes como el fallecimiento de un ciudadano bajo custodia en San Cristóbal y los reportes contradictorios sobre un evento de seguridad en Navarrete evidenciaron fallas en los protocolos y respuesta institucional.
A pesar de su experiencia técnica previa en áreas de control interno, la conducción de la entidad durante este periodo reflejó limitaciones en la ejecución de una visión estratégica alineada con las exigencias de la alta gerencia de seguridad pública.
La destitución evidenció un hecho inusual en la historia institucional reciente, pues no se registraba una gestión tan breve al frente de la Policía Nacional desde los gobiernos de Joaquín Balaguer.
Cinco directores en seis años
Durante la gestión de Luis Abinader desde su inicio en el 2020 hasta lo que va del 2026, la Dirección General de la Policía Nacional ha estado marcada por una constante rotación en su liderazgo, con cinco directores en apenas seis años.
El ciclo empezó con Edward Ramón Sánchez González, quien permaneció 14 meses; le siguió Eduardo Alberto Then, con una gestión de 25 meses; posteriormente, Ramón Antonio Guzmán Peralta dirigió la institución por 27 meses.
Más tarde, Andrés Modesto Cruz Cruz duró al frente apenas seis meses. Su mandato evocó el estilo de gobernanza balaguerista, caracterizado por la constante rotación de mandos policiales y militares.
Mandatos fugaces en la Policía Nacional
Durante los gobiernos de Joaquín Balaguer se registraron mandatos sumamente cortos en la jefatura de la Policía Nacional. Entre los mandatos más breves se destacan el del General Robinson Brea Garó en 1978, quien permaneció por tres meses, el del General Enrique Pérez y Pérez en 1971, que duró aproximadamente siete meses y el del General Salvador Lluberes Montás en 1973-1974, quien ocupó la jefatura por pocos meses de gestión interina.














