Con la reciente prohibición de las redes sociales para menores de 15 años, Francia se suma a un creciente número de países que las restringen, mientras crece la limitación al uso de celulares en escuelas públicas y privadas, excepto para fines educativos y otras actividades específicas.
Según resultados exhibidos por la Unesco, aumenta el número de países que aplican restricciones a los celulares en escuelas, y un estudio de mayo 2026, elaborado por académicos de las universidades de Stanford, Duke, Michigan y Pensilvania, confirma que estas prohibiciones funcionan.
En encuestas a docentes en escuelas que prohibieron los teléfonos desde la entrada hasta la salida, se encontró que la proporción de estudiantes que reportó usarlos en clase por motivos personales cayó de 61% a 13%. Y los datos de GPS de este estudio sugieren que el uso del teléfono disminuyó en los campus aproximadamente 30%.
La prohibición de redes sociales a menores de 15 años en Francia se implementará en una primera etapa en septiembre con el regreso a clases, cuando los menores no podrán crear nuevas cuentas, y desde enero de 2027 serán eliminadas las existentes.
Como en República Dominicana también estamos por comenzar un nuevo año lectivo y existe una normativa que prohíbe totalmente los celulares en el Nivel Inicial, limitaciones estrictas en Primaria y un uso supervisado en Secundaria, lo adoptado en Francia y lo observado en otros países debiera incentivarnos para avanzar en esa dirección.
Aunque la normativa del Ministerio de Educación dispone que obligatoriamente cada escuela y colegio estructuren protocolos internos sobre el uso de celulares, pierde firmeza cuando ordena integrarla en manuales de convivencia a consensuar con familias y docentes.
No pedimos que se salten procesos ni se imponga “por decreto” la prohibición, pero ahora cuando el ataque también abarca a las redes sociales de los menores, deberíamos sumarnos.
Un celular en manos del estudiante puede convertirse en un recurso para resolver sus tareas mediante plagios; y permitir que entren las redes sociales al mundo mental de los menores los expone a riesgos de extorsión sexual, engaños emocionales y estafas de todo tipo.
fuenteecaribe.com













