Ha sido tema de debate la afirmación del ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo -Yayo- Sanz Lovatón, de que no hay un solo producto de la canasta básica que haya subido de precio: “No hay una sola señal de que el abastecimiento del país ha tenido problemas”.
Es muy probable que en sentido general tenga razón el ministro, pero cabría recomendar una mayor cautela al hablar de precios porque precisamente el marco de sus declaraciones ha sido la consulta del Gobierno sobre el impacto de la guerra en el golfo Pérsico, situación que ha trastornado la economía global.
Incluso algunas organizaciones de comerciantes le salieron al paso y citaron artículos de la canasta básica que sí subieron.
Si llamamos la atención al respecto es por lo delicado que resulta cuando se habla de la canasta básica familiar, porque toca directamente el bolsillo de la gente. Además, por la delicadeza y fragilidad de la coyuntura internacional y en el preciso momento que el Banco Central publica su informe de la canasta de marzo, que trae un aumento interanual de 5.04% en el primer quintil que agrupa al 20 % más pobre.
Ese quintil de ingreso en marzo es de RD$29,351, mientras el segundo, del nivel bajo-medio, es de RD$38,221, con un aumento de 5.24% respecto a marzo 2025. Habrá que imaginar el constreñimiento para las familias porque el salario mínimo mayor del sector privado alcanza RD$29,988.00 mensuales. Para el sector público el apremio es mayor.
Quizá el Gobierno debe insistir con el sacrificio y austeridad que asumió ante la guerra, y más cuando el pronóstico sobre la economía mundial no es prometedor porque se prevé un freno seguido de una subida de la inflación. Inclusive, el propio Banco Central alerta que por dichas presiones la inflación interanual podría salir transitoriamente del rango meta en los próximos meses.
República Dominicana no está ni estará exenta de esta crisis, que es lo que queremos remarcar, por lo que el Gobierno está compelido, en vez de sembrar una sensación de satisfacción, a profundizar las medidas adoptadas y estar preparado para otras que la situación demande.
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