El presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano, monseñor Héctor Rodríguez, calificó de vergonzoso el homicidio perpetrado por una turba de motoristas de Santiago al chofer de camión recolector de basura, Deivy Carlos Abreu Quezada, luego de un incidente de tránsito.
En medio del malestar general de la población por lo sucedido con el señor Abreu Quezada, el religioso exigió justicia frente a un hecho que, afirmó, no parece que ocurrió en una sociedad como la dominicana.
Rodríguez afirmó que nunca está ni estará de acuerdo con la violencia, en cualquiera de sus facetas o en cualquier forma que sea, por lo que abogó por la creación de una cultura de paz y de respeto a la gente y a la dignidad humana a través de la educación, al indicar que esto fue lo que no ocurrió en ese caso de Santiago.
“Una turba, eso no parece que es en una sociedad como la nuestra. Es vergonzoso para nosotros como sociedad, y yo espero que se haga justicia y que trabajemos y luchemos en la educación desde la familia, porque cada uno de esos motoristas, surgieron de una familia, son un producto de una familia o de una escuela. Entonces, la educación para mí es muy importante, y por supuesto es vergonzoso personalmente para mí, para nuestra iglesia y para todos nosotros”, expresó el obispo.
El rechazo de toda una sociedad
La actuación de los motoconchistas en Santiago ha desatado una ola general de rechazo de toda la sociedad y ha abierto un amplio debate del comportamiento de estos en las calles del país.
Desde el pasado fin de semana y durante esta semana han salido las reacciones. La procuradora general de la República ordenó que los implicados en el ataque al chofer de Santiago sean procesados. El pasado lunes, el Juzgado de Atención Permanente de Santiago fijó para hoy, 22 de abril, el conocimiento de la medida de coerción contra siete motoristas que son Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclú González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Juan Carlos Soto Ortiz y Kevin Francisco Metz Cruz.
El lunes también, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó que no puede continuar la violencia e imprudencia de los motoristas en el país.
Mientras que, la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), expresó que la reciente muerte del conductor de camión recolector en Santiago, reveló con claridad que grupos de motoristas operan bajo una lógica de fuerza colectiva, intimidación y control territorial que desborda el marco de la simple informalidad del transporte.
En un documento, la Fijuns sostuvo que hoy día los grupos de motorizados se aproximan peligrosamente a formas de actuación propias de estructuras mafiosas que desafían el orden público y la autoridad del Estado.
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