Aunque se supone que la esclavitud ha desaparecido en la mayor parte del mundo, todavía existe en muchos lugares y donde está prohibida por ley existen redes de trata que trafican con niños y niñas, de ahí que, impulsado por el Movimiento Cultural Cristiano, con el posterior apoyo de muchas organizaciones, el 16 de abril se conmemora el Día Internacional contra la Esclavitud Infantil.
Muchos niños de sectores vulnerables son captados y traficados por redes de pedofilia para explotación sexual y cuando crecen y dejan de ser apetecibles para los pedófilos, son abandonados y a veces vendidos a redes de tráfico de órganos.
El trabajo forzoso, la reducción a servidumbre de las niñas pobres en casas de familias adineradas que las ponen a limpiar, fregar y planchar solo por la casa y la comida es otra forma de esclavitud.
En las minas ilegales que abundan en regiones de Sudamérica y de África los niños son explotados porque por su tamaño pueden llegar más fácilmente a socavones profundos, y si mueren los entierran en cementerios clandestinos.
La prostitución de niñas y la reducción a servir como esclavas sexuales de pedófilos con dinero es otro fenómeno que se da en estos tiempos.
El caso de los niños soldados es otro delito cada vez más extendido en ejércitos mercenarios y clandestinos, que los entrenan para tareas terroristas.
Datos de Unicef de 2024 establecen que en el mundo más de 138 millones viven en condiciones de esclavitud, o son obligados a realizar trabajos que ponen su vida en peligro.
Si bien desde el año 2000 hay una reducción del trabajo infantil, el negocio de la trata y la explotación en todas sus formas sigue arrojando ganancias astronómicas al crimen organizado.
Lo que cada cual puede hacer en esta fecha es informarse, acercarse a las organizaciones que trabajan por los derechos de la infancia, exigir a los partidos y a las autoridades acciones concretas para combatir este delito, lo cual será un aporte para tener un mundo en el que los niños puedan crecer en libertad.
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