Independientemente de que terminen o no encabezando las boletas de sus respectivos partidos en el 2028, Gonzalo Castillo, Omar Fernández y David Collado, tienen en común algunos rasgos atípicos en su condición de presidenciables. Se podría resumir en que, de alguna manera, los tres han logrado cumplir con el reto que una vez planteaba el expresidenciable Jaime David Fernández Mirabal: “Lo importante no es aspirar, sino que te aspiren”…
Factor Gonzalo
En el PLD, Abel Martínez lucía hasta hace poco el favorito en la carrera interna por la nominación, y con su salida del proceso, se veían como las principales figuras a “los Francisco”, pero eso cambió con la irrupción en el escenario del candidato del 2020. Podría ser una estrategia, pero no mostraba interés por la postulación mientras otros lo promovían. De hecho, tampoco ha dicho ni hecho nada luego de haber aceptado a través de una carta, que se le incluyera en la lista de aspirantes, pero se habla más de él que de los demás.
Omar, “aspirado”
Lo de Omar es un fenómeno raro porque pertenece a un partido que tiene un líder, quien es al mismo tiempo su casi seguro candidato presidencial, que es su padre, pero sigue saliendo muy valorado en las encuestas e incluso algunas lo presentan como el favorito para encabezar la boleta, por encima del expresidente. Un fenómeno curioso, sin duda. Porque la gente lo sigue mencionando, a pesar de que el panorama del partido verde parece definido en cuanto a su candidatura presidencial. Parecería que los leonelistas no están listos para esa conversación.
Collado y su reto
El ministro de Turismo también encarna un fenómeno digno de estudiar. Nunca ha dicho que aspira a la presidencia y tiene unos cuatro años saliendo en los primeros lugares de las encuestas. Al principio se decía que era fuerte afuera, y que adentro era otra cosa, pero hay encuestas que lo ubican puntero en los dos escenarios. Además de que se insiste en que tiene escaso contacto en su partido y hace poca vida en los organismos partidarios, se le atribuye una debilidad, precisamente relacionada con su fortaleza. Como no ha dicho que aspira, tampoco ha dicho que haría en caso de llegar a la presidencia de la República.














