De manera consistente hemos sido de opinión de que un estorbo y retraso para dar salida a la crisis en Haití son los propios haitianos, en particular sus élites económicas, de los partidos y una parte de la sociedad civil, porque ni entre ellos se entienden. Peor, conspiran entre sí en beneficio de intereses de particulares.
De todas maneras, aunque su historial sugiere lo contrario, saludamos el recién firmado “Pacto Nacional para la Estabilidad y la Organización de Elecciones” y el respaldo al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé para que encabece sin obstrucciones la transición; al menos hasta que se celebren elecciones y se instale un nuevo gobierno.
Este apoyo al primer ministro se precisaba por la ausencia de un presidente legítimo y sin que se avizore una fecha límite, pero también porque con tan pocos días de instalado, Alix Didier Fils-Aimé era blanco de críticas y daba señales de debilidad ante el aumento del accionar de las bandas, los secuestros y bajas en las filas de la policía.
No nos hacemos ilusiones con este nuevo pacto, porque precisamente lo patrocina una mayoría de los que auparon la instalación del fracasado Consejo Presidencial de Transición; además, porque de nuevo insisten en la connivencia, sin una real participación del pueblo.
Inclusive, para mayor muestra del secretismo en el entorno de este nuevo “Pacto Nacional”, cuentan que ha sido el resultado de negociaciones a puerta cerrada los días 21 y 22 de febrero en un hotel de Pétion-Ville.
Quizá sirva de poco, pero ante la profundización de la crisis política-económica-social, el incremento del accionar de las bandas criminales y la ebullición de una población que carece de comida y agua; con escasez de combustibles y hospitales sin insumos, hay que insistir en que los que dirigen en Haití pongan el futuro de su pueblo por encima de todo, y que actúen con responsabilidad.
Mientras tanto, del lado dominicano seguimos perplejos, como si nuestros vecinos estuvieran acostumbrados y convencidos de que nunca saldrán de su indescriptible pesadilla.














