La caída de Lindsey Vonn, el dominio de Johannes Hoesloft Klaebo en el esquí de fondo y la polémica por el casco del ucraniano Vladyslav Heraskevych han marcado la primera mitad de los Juegos de Milán-Cortina 2026, que llegan este sábado a su ecuador.
Las medallas
La primera mitad de los Juegos termina con Noruega dominando el medallero, con ocho oros y dieciocho metales en total.
Le sigue de cerca Italia, ya que sus atletas se han subido las mismas veces al podio, pero solo seis en primer lugar. Es todo un éxito para el país organizador, que ha empleado mucho esfuerzo en hacer un buen papel en casa.
Estados Unidos, con cuatro oros y catorce medallas, completa el podio general.
Entre los países con más medallas se encuentran los habituales, como Alemania, Austria o Canadá. No obstante, también hay protagonistas con menos tradición en los podios olímpicos de invierno, como Nueva Zelanda (llevan dos medallas y no habían ganado ninguna hasta 1992), Bulgaria (su récord en unos mismos Juegos son tres y ya lleva dos), Bélgica (nunca ha ganado más de dos en unos mismos Juegos y lleva una) o Letonia (su primera medalla fue en 2006 y ya tiene una).
Hay dos hombres que, por el momento, son los dueños del medallero, con tres oroscada uno: el suizo Franjo von Allmen y el noruego Johannes Hoesloft Klaebo.
El primero ganó las pruebas de descenso, supergigante y combinada por equipos de esquí alpino. El segundo, las de salida masiva, esprint clásico y esquiatlón de esquí de fondo.














