El presentador de televisión Salvador Nasralla amplió su ventaja este miércoles sobre el empresario Nasry Asfura, apoyado por el mandatario estadounidense Donald Trump, en el caótico escrutinio de las elecciones presidenciales de Honduras.
Los derechistas Nasralla y Asfura se mantienen en empate técnico, tres días después de los comicios cuyo conteo de votos ha estado marcado por problemas técnicos y temores de fraude.
Con resultados a cuentagotas, el desenlace de las elecciones generales mantiene en vilo a este país empobrecido, golpeado por la violencia del narcotráfico, las pandillas y la corrupción.
Escrutadas el 80% de las actas electorales, Nasralla, del Partido Liberal (PL), obtiene el 40,23% de los sufragios frente al 39,68% de Asfura, del Partido Nacional (PN), según el Consejo Nacional Electoral (CNE).
El CNE interrumpió la madrugada del lunes la divulgación de datos, cuando Asfura estaba ligeramente adelantado de Nasralla, lo que determinó que Trump amenazara con «consecuencias graves» para Honduras si decidían «cambiar los resultados».
La difusión se reanudó al mediodía del martes con una leve ventaja de Nasralla. Este miércoles estuvo interrumpido por tres horas por mantenimiento del sistema.
lentitud del escrutinio
El CNE atribuye la lentitud del escrutinio a «problemas técnicos» de la empresa colombiana ASD, contratada para el procesamiento y divulgación de los datos.
El recuento lo consideran altamente sensato pues en Honduras, donde las presidenciales se realizan a una sola vuelta, se puede proclamar al ganador con solo un voto de diferencia.
«Es una falta de respeto para todos los hondureños que fuimos a votar y salen con esto que hay problemas con el sistema (informático de resultados). Hay algo raro», dijo a la AFP Katherin Matías, una universitaria de 21 años.
El CNE prometió resultados «definitivos y legítimos», al informar que el recuento se hace ahora manualmente y se revisan inconsistencias de las actas.
La declaratoria del ganador podría entonces tardar días. El CNE, cuya credibilidad suele cuestionarse al estar controlado por los partidos políticos, dispone legalmente de un mes para la proclamación.
– Triunfo de la derecha –
Cualquiera que sea el ganador, las elecciones, en las que también eligieron diputados y alcaldes, marcan el retorno de la derecha tras cuatro años de gobierno de izquierda.
Trump se convirtió en protagonista en la recta final del proceso con su respaldo a Asfura, empresario de la construcción de 67 años a quien considera «amigo de la libertad».
El mandatario estadounidense tilda a Nasralla de «casi comunista» porque asumió un alto cargo en el actual gobierno de la presidenta Xiomara Castro.
Nasralla, de 72 años, rompió luego con Castro y se declara admirador de los presidentes derechistas de Argentina, Javier Milei, y de El Salvador, Nayib Bukele.
Los cómicos representaron un castigo a la izquierda en medio de una polarización que es secuela del golpe de Estado que derrocó en 2009 al presidente Manuel Zelaya, un liberal que luego se alió con la Venezuela de Hugo Chávez.
La presidenta Castro, esposa de Zelaya y cercana al gobierno venezolano, la criticaron por incumplir promesas de empleo y austeridad, y señalada por nepotismo pues varios de sus familiares ocupan puestos en el gobierno.
«Lo vivimos con mucha incertidumbre (el recuento lento). Pero quiero que gane cualquiera de los dos para sacar al familia (los Castro-Zelaya)», aseguró a la AFP Irvin Zúñiga, enfermero de 29 años.
La candidata del oficialismo, Rixi Moncada, de 60 años, quedó relegada con el 19% de los votos.
– «¡Mi condena es injusta!» –
Trump también agitó el proceso al indultar y liberar el lunes al expresidente Juan Orlando Hernández (2014-2022), antiguo líder del PN, condenado el año pasado a 45 años de prisión por narcotráfico.
«La situación para él no es fácil debido a la inseguridad, a las amenazas que tiene contra su vida», dijo en entrevista con la AFP Ana García, esposa de Hernández, al señalar que su marido no piensa por ahora volver a Honduras.
Hernández, de 57 años, envió una carta a Trump en la que culpa de su condena al gobierno de Joe Biden y sostiene que estuvo basada en declaraciones no corroboradas de narcos convictos. «Mi condena es injusta», escribió.
«Al igual que usted, presidente Trump, he sufrido persecución política», añadió Hernández, al pedirle corregir una «grave injusticia».














